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Es una saga creada y producida por Garmagic y Azn-Boy01, con la colaboración de algunos MOCs de  Spetsnaz15, Jdybionicle y Sephxion.

Eclipse
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Serie
Creador(es) Garmagic y Azn-Boy01.
Spetsnaz15, Jdybionicle y Sephxion (colaboradores)
Género Drama (representación teatral/cinematográfica)
Estatus En producción
MOCers Wiki

Capítulo 1: "La Compañía del Cazador"Editar

  • En el sector sureño de la región selvática de Bota Magna, a varios Kios de la aldea de Tesara, se encuentra la cabaña del Le-Matoran Gahrenn. Está lloviendo, por lo que está inundada, y él y su Tortuga de Playa, Yeedo están descansando en una hamaca. Llaman a la puerta y Gahrenn se cae al suelo encharcado del sobresalto. Abre la puerta, y tras ella se encuentra Azn.

Gahrenn: Er... ¿Qué se te ofrece?

Azn: Para empezar, buscamos cobijo. ¿Nos dejas pasar?

Gahrenn: Pues... Por mí no hay problema, pero mi cabaña no está en condiciones de acoger a nadie. No sé si lo habrás notado, pero tengo una inundación, y no creo que te guste tener los pies en agua.

Azn: ¿Acaso hemos pedido condiciones? Además. Es mejor tener agua en los pies que en el resto del cuerpo.

Gahrenn Hmm... Anda, pasa.

  • Entra Azn con ocho Matoran más, para la sorpresa de Gahrenn.

Gahrenn: ¡¿EH?! ¡Pero...!

Azn: ¿De qué te sorprendes? He estado hablando en plural. Deberías haber notado que eramos mucha gente.

Gahrenn: Ah, claro...


Azn: Una vez más, Gharenn, gracias por acogernos en tu casa en éste lluvioso día.

Gahrenn: Sí. El placer es mío. ¿Y vosotros sois...?

Azn: ¡Cierto! Ni si quiera nos hemos presentado. Yo me llamo Azn. Soy un Ko-Matoran.

Aithinyc: Yo soy una Ga-Matoran. Me llamo Aithinyc.

Bronwyn: Yo me llamo Bronwyn. Soy una Vo-Matoran.

Araon: Y Yo soy Araon. Po-Matoran.

Bareth: Y yo Bareth. Soy un Ta-Matoran.

Orlac: Yo igual que él. Me llamo Orlac.

Xela: Y yo soy Xela. Onu-Matoran.

Salocin: Yo me llamo Salocin. Soy un Le-Matoran.

Gahrenn: Un placer. Sólo por curiosidad, y no es que os esté intentando echar, pero... ¿Cuanto tiempo pensáis quedaros?

Xela: Tan pronto como deje de hacer un ambiente de caparazón de Tortuga Dermis, nos vamos todos, pero vamos a necesitar tu ayuda. Azn. Haz los honores.

Azn: Bien. ¿Puedes acercarte? Necesito que veas ésto.

  • Azn saca un mapa y Gahrenn se acerca a verlo.

Azn: ¿Ves la ruta dibujada? Se trata de un camino situado en ésta misma selva.

Gahrenn: Ajá... ¿Y?

Azn: Pues bien. El camio lleva a un templo misterioso del que nadie ha oído hablar. La idea es hacer una compañía para encotrar el susodicho "Santuario Solar", que es como se llama el templo. Y ahí, amigo mío, es donde entras tú.

Gahrenn: ¿Entro yo? ¿Por qué?

Araon: Necesitamos un guía, y tú ya llevas viviendo aquí bastante tiempo. ¿No?

Gahrenn: Hombre, sí. Pero nunca me he adentrado más adentro. 

Aniroc: Siempre hay una primera vez. Nos vendría bien tu guía y tu sentido de orientación.

Gahrenn: Hm... Bueeeno... Vaale. ¿No os importará que me lleve a mi Toruga de las Orillas?

Bronwyn: ¿Cual? ¿Esa?

Gahrenn: Sí. No puedo dejar a la pobre Yeedo sola.

Azn: Mientras no sea un estorbo ni nos realentice, no veo ningún inconveniente. Yo también llevo a mi Flygon. Orlac: Bien, ahora que tenemos a nuestro décimo miembro... ¡Vámonos!

Gahrenn: ¡¿Ahora?!

Bareth: Sí. Ahora.

Gahrenn: ¿Pero qué pasa con los preparativos que...?

Salocin: No hay nada que preparar. Tan sólo coge lo esencial... Una arma, o algo así.

Gahrenn: A mi no me van las armas, la verdad. No tengo nada que pueda doler.

Araon: ¿Y qué me dices de éste martillo?

Gahrenn: ¡Oh! Un suovenir de Po-Koro. Lo tengo desde antes de que el tiempo fuera tiempo, y puedo llevármelo pero no creo que pueda doler. Pero por otra parte... Sí que tengo un disco de Bambú, de esos que van y vuelven, así que ese también me lo cojo.

Xela: Y ahí abajo hay un cultivo de frutas Thornax.

Gahrenn: ¡Oh, sí! Las tengo por si se me acaban los recusros. No me gusta el guiso de Thornax, pero si no...

Bronwyn: ¿Sabes que se utilizan como herramienta?

  • Gahrenn se sobresalta.

Azn: Cuando están maduros, son capaces de explotar si las lanzas a una gran velocidad.

Gahrenn: ¡Pues ésto sí que es nuevo! Iré a coger unas cuantas también.

  • Gahrenn coge una mochila e introduce en ella su martillo de Po-Koro, su remo, una pequeña guarnición de frutas Thornax, su disco de bambú, y con Yeedo parte con los demás hacia la selva.

Capítulo 2: "La gran travesía"Editar

Azn: ¡Gahrenn! ¡Piensa rapido!

  • Azn le lanza el mapa a Gahrenn.

Gahrenn: ¡Ah, claro! La guía. Pero debo insistir de que  corremos el peligro de perdernos en el corazón de Bota Magna y no volver a salir.

Azn: ¡Ya lo sé! ¿Por qué crees que te he dado el mapa?

Gahrenn: ¡Oh! Claro. Muy evidente.

Salocin: ¡Vamos! ¡No perdamos más el tiempo!


Aaron: Por cierto, Garhenn. ¿Donde conseguiste ese Martillo?

Gahrenn: Es un suvenir. Lo tengo literalmente desde antes de que el tiempo fuese tiempo. Debí haberlo obtenido en Metru Nui, antes del gran cataclismo. Nunca pensé que lo pudiese utilizar como arma.

Browyn: Pues ya puedes ir acostumbrándote. Tal vez hasta te hagas famoso por ser uno de los primeros Matoran en pisar el Santuario Solar.

Azn: ¿Cuanto falta, Gahrenn?

Gahrenn: Aproximadamente... Nos faltan como tres Mios. Supongo que no llegaremos ni de noche. Propongo que nos detengamos. Los Rahi suelen cazar de noche con más frecuencia y cabe la posibilidad de que tengan antojo de Matoran.

Salocin: Creo que tiene razón. Ya está anocheciendo y lo más peligroso que nos puede encontrar es un enjambre de Nui-Rama.

Gahrenn: ¿Fuiste secuestrado por los Nui-Rama en la isla de Mata Nui?

Salocin: Sí. ¿Y tú?

Gahrenn: ¡Uh! ¡Ni me lo recuerdes!

Azn: Bueno... No suele importarme el peligro, pero ésto no es una cacería de Rahi, a pesar de que llevo a Flygon.

Flygon: Klaaaaaw....

Browyn: ¿Vosotros dos cazábais Rahi?

Azn: En un principio sí. Luego, tras conocerle, sólo les quitábamos sus Kanohi infectadas, dado que a Flygon no le gustaba dañar a sus amiguitos.

Bareth: Hm... Eso suena... Entretenido.

Azn: Ya lo creo... ¡Para los Rahi! Xela y Aaron, haced un perimetro. Pararemos noche aquí.

Xela: Esta bien. ¡Vamos, Aaron! ¡Hace tiempo no hacemos una de nuestras trampas!

Aaron: Ardo en deseos.

Browyn: Yo intentaré hacer de vigía. Ese árbol parece fácil de trepar.

Azn: ¡Bien pensado Browyn! Salocin ayudala. Bueno. ¡Los demás! Preparadlo todo.

Orlac: ¿Y fuego? ¿Hacemos una hoguera?

Azn: ¡Bien pensado! ¡Gahrenn! Ve y recolecta madera.

Gahrenn: ¿Ahora? ¡Estoy agotado!

Azn: ¿Y te crees que yo no?

Gahrenn: Sí. ¡Qué duro y cansado es dar órdenes. ¿Verdad?

Azn: ¡Tú ve a por madera!

Gahrenn: ¡Vaaale! Yeedo, quédate aquí.

Yeedo: Griii...

Aithinyc: ¿Y yo que puedo hacer?

Azn: Pues no se... Podrías alistar el lugar de la hoguera.

Aithinyc: Esta bien

Olrac: Nada mejor que un Ta-Matoran para crear fuego. ¿No?

Bareth: ¡Ponte a la cola, porque yo estaba primero!


Xela: Bueno... Ya hemos creado el perímetro.

Aaron: No hay Rahi precisamente peligrosos.

Gahrenn: Aquí esta la madera. No ha sido fácil cortar los troncos cuando estás agotado, ¿sabes?

Azn: Pf... ¡Quejica!

  • Gahrenn hace una mueca y deja los troncos. Aniroc los coloca.

Azn: ¡Salocin! ¡Bajad! ¡Ya está todo preparado!

Salocin: Vamos, Browyn. ¡Abajo!

  • Los dos bajan.

Azn: Bueno... Es hora de descansar. Mañana continuaremos con nuestra busqueda.

Gahrenn: ¡Qué ganas tenía de hachar una cabezadita en la...!

Azn: ¡Ah, no! ¡Tú vas a montar la primera guardia!

Gahrenn: ¡¿QUÉ?!

Azn: Tranquilo. Bareth y Aniroc te van a...

Gahrenn: ¡No! ¡Me refiero a que cómo podéis ponerme a guardar cuando ni si quiera llevo venticuatro horas en ésta excursión!

Browyn: ¡Pero qué flojo nos has salido, Gahrenn!

Gahrenn: ¡Que te calles!

  • Todos menos Gahrenn, Aniroc y Bareth se duermen.

Capitulo 3: "Despiste"Editar

  • Mientras los demás están descansando, Gahrenn, Aniroc y Bareth están hablando un poco lejos de los demás.

Gahrenn: ¿Cuanto tiempo tenemos que seguir montando guardia?

Aniroc: Yo creo que Azn quiere poner a prueba tu fuerza de voluntad.

Gahrenn: Estoy empezando a querer perderle de vista. Pero eso no responde a mi pregunta.

Bareth: Sueña lo que quieras. Creo que te va a mantener vigilando toda la noche.

Aniroc: ¡Deja de asustarlo, Bareth! Guardaremos por turnos.

Bareth: ¡Jo! ¿No podías esperar a que se lo tragara?

Gahrenn: ¿Entonces puedo dormirme?

Bareth: A tu juicio. Pero es mejor hacer la primera guardia. Así puedes dormir de un tirón hasta la madrugada.

Gahrenn: Hm... Bueno. Entonces sí.

Aniroc: Despiértame en dos horas. Yo te relevaré.

Gahrenn: Vale. Supongo que podré aguantar lo suficiente.

  • Los dos se duremen y Gahrenn intenta mantenerse despierto.

  • Azn se despierta de un sobresalto al oír un grito de terror. Obserba que un enjambre de Nui-Rama está secuestrando al resto del equipo.

Azn: ¡NOOO!

  • Gahrenn, Bareth y Aniroc se despiertan también, confusos. Los tres corren a esconderse, presas del pánico, mientras que los Nui-Rama secuestran a sus aliados. Azn intenta rescatarlos, pero no llega a tiempo. Los Nui-Rama se van, pero uno de ellos va a por Azn.

Azn: ¡No! ¡Suéltame! ¡¡Sueltame!!

  • Sin embargo, Flygon aparece a tiempo, derribando al Nui-Rama y liberando a Azn, que cae en el suelo y es socorrido por los demas. El Nui-Rama también cae, y éste acaba inconsciente. Gahrenn, Barth y Aniroc van a socorrerle.

Gahrenn: ¿Estás bien?

Azn: ¿Se puede saber por qué no nos habéis despertado al divisar esos Nui-Rama?

Aniroc: Yo aún no he empezado mi guardia.

Bareth: Ni yo.

  • Los dos miran a Gahrenn.

Gahrenn: Ah... Creo que no pude vencer a mi sueño.

  • Azn le da un puñetazo y se cae al suelo.

Azn: ¡No me digas! ¡¿Sabes lo que nos ha costado tu siestecita?! ¡¿Lo sabes?!

Gahrenn: ¡No ha sido fácil! ¿Vale? ¡Estaba agotado! ¡E- Es mi primer día!

Azn: ¡Oh, perdooona, su alteza! ¡Igual debí haberte preparado una hamaca con vistas a la carnicería que se acaba de producir!

Aniroc: ¡Ya está bien! Es cierto que el descuido de Gahrenn nos ha salido caro. ¡Pero pelearos por ello no sirve para nada!

Gahrenn: ¡Pero yo...!

Aniroc: ¡Que te calles! Esos Rama se los han llevado, así que aún podemos rescatarles y arreglarlo todo.

Azn: ¿Y cómo quieres que averiguemos de dónde...?

Bareth: Eh... Chicos. ¿De qué os suena una Kanohi medio podrida y con colores marchitados?

Azn: ¿Qué?

Bareth: Así es como la tiene éste bicho. Igual es por el impacto con la tierra y por eso parece podrida.

  • Los tres se acercan a Bareth, que está con el Nui-Rama.

Azn: No es óxido. ¡Es Antidermis!

Gahrenn: ¿Qué? ¿Esa sustancia de la que estaban compuestos los Makuta? ¿La que utilizó el Makuta para controlar a los Rahi antes de la llegada de los Toa Mata?

Azn: Correcto. Es una Kanohi infectada.

Arinoc: ¿Insinúas que un Makuta está detrás de ésto?

Azn: Imposible. ¡Los Makuta fueron destruídos antes incluso de la reformación de Spherus Magna! ¡El último pereció a manos de el Gran Espítitu.

Bareth: Bueno... Seamos razonables. No sólo los Makuta utilizaban Antidermis. Los seis Skakdi que atacaron Voya Nui utilizaron Antidermis para esclavizarnos a los residentes de aquella isla.

Azn: Sea quien sea... Ése tipo quería que el enjambre nos atacase. ¡Quería llevarse a toda la compañía! ¡Quería lo que nosotros estamos buscando!

Gahrenn: El Santuario Solar... ¿Hay más gente que sabe de él?

Azn: No garantizo nada. Pero está claro que ese tipo del antidermis sabía lo que buscaba. Los Nui-Rama también se han llevado el equipaje. ¡Y con él el mapa que encontré!

Gahrenn: Estaba en mi mochila. ¡Y tampoco está! ¡Esos adefesios con alas no han dejado NADA! ¡Y puede que en cuanto el tipo ese encuentre lo que busque, va a eliminar todas las pistas!

Aniroc: ¿Va a matar a los demás?

Azn: ¡No lo sé! ¡Pero no quiero correr el riesgo! ¡Coged vuestras cosas! ¡Nos vamos a rescatar a los demás!

Bareth: ¿Y cómo? ¿Vamos a salir volando en Flygon? ¡Ahí sólo hay espacio para dos!

Gahrenn: Pero ahí tenemos otra cosa que vuela. Y si le hacemos un favor... Quizá pueda correspondernos.

Bareth: Espera. ¡Espera, espera! ¡¿Qué haces?!

  • Gahrenn le quita las kanohi infectadas al Nui-Rama. Al cabo de poco, despierta.

Azn: No creo que haya sido una buena idea, Gahrenn.

Bareth: ¡Ya lo creo! ¡Ese bicho se nos lleva como merienda!

  • El Nui-Rama se postra ante ellos.

Aniroc: No. ¡Como pasajeros!

Azn: Vale, muy bien. Gahrenn y Bareth, vosotros en el Nui-Rama. Aniroc, tú conmigo en Flygon!

  • Azn y Aniroc se suben a Flygon, mientras que Gahrenn y Bareth se suben al Nui-Rama.

Azn: ¡Iréis detrás de mí! ¿Listo, Gahrenn?

  • Gahrenn se lo piensa un poco, pero coge las riendas y se lanza decidido.

Gahrenn: ¡Preparado, listo, y dispuesto!

Azn: ¡Muy bien! ¡Adelante!

  • Flygon despega, y tras él, el Nui-Rama. Se dirigen al nido y se pierden entre la niebla del amanecer.

Capítulo 4: "El enjambre"Editar

Azn: Aithinyc. Aguanta

Aniroc: ¿Qué dices?

Azn: ¿Que...? ¡Oh! ¡Nada! Estaba pensando en el sguiente paso.

Aniroc: Si, claaaaro...

Gahrenn: ¡Eh! ¡Vosotros! ¡Que no todos tenemos alas diseñadas para la velocidad! ¿Podéis decelerar un poco?

Bareth: ¿Y tú no puedes acelerar?

Gahrenn: Ya está siendo muy amable llevándonos al nido. Si abusamos de él, nos va a tirar.

Bareth: ¡Pf...! ¡Bichos sin cerebro, eso es lo que son!

Aniroc: Entonces... ¿Qué diferencia hay entre ellos y tú?

  • Gahrenn suelta una risa muda.

Bareth: ¡HEY! ¡Sin florituras!

Azn: Ya casi llegamos.

Gahrenn: ¿Y tienes algun plan?

Azn: Tenía muchos planes en mente, incluso antes de comenzar el vuelo.

Gahrenn: Y... ¿Cual es el menos arriesgado?

Azn: Ahí está el problema... ¡Ninguno!

Aniroc: ¿Y de todos ellos, cual es el que nos da mas posivilidades de supervivencia?

Azn: Gahrenn. Tú y Aniroc iréis a rescatar a nuestros camaradas.

Gahrenn: ¿Y qué hay de vosotros?

Azn: Ahí viene la parte interesante: ¡Nosotros seremos la distracción!

Bareth: Estás de guasa. ¿No?

Azn: Bareth. No es una broma...

Bareth: ¡Mecachis...!


Azn: ¿Estáis listos?

Bareth: Traducción: ¡Nuestras posibilidades de supervivencia son más escasas que la Protodermis Energizado en la Guerra del Núcleo! ¡¿Y sólo se te ocurre decir "listos", sin saber ni si quiera el plan?!

Azn: No seas gallina, Bareth. Ahora mismo va el plan: Yo hago ruido para captar su atención y los demás vais a rescatar a los demás.

Aniroc: Me parece bien. ¿Pero dónde se encuntran?

Azn: Ahí es cuando os toca buscar. Lo siento.

Bareth: Es mejor que ir directito al patíbulo. Estoy de acuerdo... Bueno. Hay cosas que me gustaría hacer en vez de meterme en la boca del Kavinika, pero qué se le va a hacer...


Azn: ¿Listo Bareth?

Bareth: Supongo que puedo decir que sí... ¡Qué digo! ¡Claro que sí! Existen veces en las que no hay tiempo para sentir miedo. Es lo que hacen los verdaderos héroes. Legendarios Toa han cruzado desafíos mayores que éste, y yo no...

  • Azn empuja a Bareth al Precipicio.

Azn: ¡Que te calles!


  • Azn salta y cuando alcanza a Bareth, toca su Cuerno de Hielo y llama a Flygon, que sale de las Sombras, agarra a los dos y los deja sanos y salvos en el último piso.

  • Pasan Azn y Bareth por la ventana. Orlac los ve.

Olrac: ¡Cáscaras!

Aithinyc: ¿Qué pasa?

Orlac: Chicos. Tengo buenas Noticias.


Aniroc: Hay que ser sigilosos. Los Nui-Rama guardan su alimento en el medio de la Colmena... Quizá allí encontremos a nuestros amigos...

Gahrenn: Ah... Vale. ¡Oye! ¿Recuerdas cuando Azn dijo que los Le-Matoran eramos muy sigilosos?

Aniroc: Ah... No.

Gahrenn: Pues se le olvidó otro detalle: algunos Le-Matoran llevamos el miedo pintado en la cara.

Aniroc: ¿De qué os sirve pintaros la cara si luego lleváis una máscara?

Gahrenn: ¡Es una forma de hablar, so ignorante!

Aniroc: No irás a decirme que te dan miedo las alturas.

Gahrenn: ¡En absoluto! Sólo digo que me incomoda "un poquito" cruzar un nido de Avispones HAMBRIENTOS.

Aniroc: ¡Chsssst! ¡Calla!

Gahrenn: Perdón.

Aniroc: Mira. Yo también tengo algo de miedo. Pero Orlac y los otros están en peligro. Así, que les iremos a salvar despacito y con calma. Todo saldrá bien.

Gahrenn: ¿De verdad?

Aniroc: De verdad de la buena.

Gahrenn: Futuro, allá voy.

Aniroc: ¡Pero espera a que Azn y Bareth...!

  • Un Disco de Bambú le cae a un Nui-Rama.

Azn: ¡Venid a cogernos, bestias!

Aniroc: Vale. ¡Ahora!

  • Gahrenn y Aniroc corren hacia los demás, mientras que Azn y Bareth se van en Flygon a la cima de la montaña en la que está situado el nido, perseguidos por los Nui-Rama.

Aniroc: ¡¡EEEEEH!! ¡Chicoooos!

Orlac: ¿Esa...? ¡Aniroc! ¡Habéis vendio!

Salocin: ¡Tenías razón! ¡Somos libres!


  • Una Matoran de color marrón está interrogando a Bronwyn.

¿?: A ver si nos hemos entendido. Si me dices dónde está lo que quiera que estéis buscando, no me voy a ver obligada a... ¿Arrancarte las extremidades te parece bien?

Bronwyn: ¡Cállate, monstruo! ¿A qué viene eso de capturarnos?

¿?: Veras, pequeña Matoran. Mi gente está buscando algo que reside en este lugar. ¡Y qué casualidad! Es justo lo que vosotros estáis buscando.

Bronwyn: Debe de haber un error. S-s-sólo hemos venido a... Er...

¿?: No puedes engañarme. A no ser que seas capaz de coger cosas con los pies.


Gahrenn: A ver si lo he entendido bien, Salocin. ¿Bronwyn ha sido secuestrada?

Xela: ¡Esa no es la palabra! Esa extraña Matoran dijo que se la había llevado para "interrogarla", no hace mucho, precísamente.

Aniroc: Tengo un mal presentimiento. Gahrenn. Ve a salvarla antes de que la torturen.

Gahrenn: ¡¿Yo...?! Eh... Vale, lo intentaré. ¿Pero por dónde se la han llevado?

Salocin: No muy lejos. Por ahí.

Gahrenn: ¡Destino, allá voy!

Aniroc: Acabas de inagurar la nueva frase del día.


Bareth: Creo que los hemos despistado.

Azn: No por mucho tiempo. ¡Flygon! ¡Vete sin que te vean!

Bareth: ¿Pero y si nos alcanzan?

Azn: Pues entonces les toca dejarse atrapar por la avalancha.

Bareth: ¿Una avalancha?¡No eres un Toa! ¿Cómo piensas crear una avalancha? ¿Gritando?

Azn: No señor.

  • Azn saca una Piedra de Calor. Luego la agrieta y ésta comienza a desestabilizarse.

Bareth: ¡¿Qué haces, cabestro?! ¡La piedra de calor se volverá inestable!

Azn: De eso se trata.

Bareth: ¡¿No estarías hablando en serio cuando dijiste lo de crear una avalancha, verdad?!

Azn: Éso lo dijiste tú, pero sí. ¡Coge ésta tabla!

  • Azn le da una Tabla de Nieve y ambos se lanzan al pie de la montaña antes de que la Piedra de Calor explote y produzca una avalancha.

  • A lo lejano se escucha una explosion.

¿?: ¡¿Qué es ese ruido?!

Bronwyn: Es el sonido de tu perdición.

¿?: ¡Ya estoy harta!

  • La Matoran Desconocida coge a Bronwyn por el cuello.

Bronwyn: Agh... No...

¿?: Ahora vas a ver lo que es tener un peso sobre la cabeza...

  • La Matoran Desconocida recibe un martillazo en la cabeza, y acaba inconsciente. Gahrenn aparece detrás.

Gahrenn: ¿Otro?

Bronwyn: Otro.

  • Gahrenn le golpea en la cabeza varias veces más.

Bronwyn: ¡Había docho que "otro", no "otros"!

Gahrenn: ¿Otros? ¡Chachi!

  • Gahrenn se lía a golpearla.

Gahrenn: ¿Más?

Bronwyn: Creo que ya la has matado.

Gahrenn: ¿Puedo rematarla?

Bronwyn: No, porque es capaz de revivir sólo para suplicarte clemencia. ¡Ji ji ji ji!

Gahrenn: ¡Ja! No eres tan borde después de todo.

Bronwyn: Oye. Hasta yo tengo mi corazoncito. ¿Qué te esperabas?

Gahrenn: No serás una de esas personas que sólo es buena conmigo cuando no hay nadie delante. ¿Verdad?

Bronwyn: No soy tan desconsiderada.

Gahrenn: Hm... Convénceme de eso agradeciéndome que te haya rescatado.

Bronwyn: No me habrás rescatado del todo hasta que me desates.

Gahrenn: ¡Oh! ¡Cierto! ¿Dónde tengo la cabeza?

  • Gahrenn desata a Bronwyn.

Gahrenn: Y ahora, tu turno.

Bronwyn: Gahrenn. Gracias por salvarme la vida. Te estoy muy agradecida y me has demostrado que no eres tan...

  • La Matoran Desconocida recupera el conocimiento, pero sigue tumbada

¿?: Ouf... ¿Q- Qué?

Gahrenn: ¡¡GUAAARGH!!

  • Gahrenn alza el martillo.

Bronwyn: ¡Déjalo! ¡Vámonos antes de que se reupere del todo!

  • Gahrenn y Bronwyn se van. La Matoran se incorpora y corre, pero hacia otro lado.

Olrac: ¡Nos tenemos que ir Aniroc! ¡Tendremos que tomar un Rahi!

Aniroc: ¡Vamos! ¡Nosotros ya traemos el Nuestro!

Salocin: ¡Yo primero!

Aithinyc: Ah... Sálo hay un problema. No cabemos todos.

  • Flygon aparece, chillando.

Aaron: ¡Si! ¡Flygon ha llegado!

  • Gahrenn y Bronwyn llegan corriendo y dados de la mano.

Gahrenn: ¡¡EEEEH!! ¡Que estamos aquííííííí!

Bronwyn: Ahora que puedo preguntar... ¡¿Qué diablos habéis hecho para que se produzca semejante alud?!

Xela: Pero no podremos huir. ¡Flygon solo tiene espacio para tres!

Salocin: ¿Tres? Yo solo veo una montura para dos

Xela: Pues yo digo que alguien se vaya en sus garras.

  • Todos voltean a ver a Salocin.

Salocin: ¡Y un cuerno que voy a ir por ahí!

Aniroc: Pero...

Salocin: ¡¡He dicho que me niego en rotundo a ir en esas punteagudas y afiladas...!!

  • Gahrenn lo agarra del cuello.

Gahrenn: ¡Mira, Salocin! ¡Hoy ha sido el día más cansado de mi vida, en el que he tenido que luchar contra mi sueño, he tenido que adumir la responsabilidad de vuestra desaparición, he tenido que infiltrarme en un nido de hambrientos Nui-Rama y he tenido que rescatar a Bronwyn a la vez que me lío a martillazos con una matoran más fea que los Rahkshi!
¡¡YA HE TENIDO QUE AGUANTARME DEMASIADAS QUEJAS QUE HE QUERIDO SOLTAR PARA QUE ENCIMA OTRO DE QUEJE DE ALGO TAN INSIGNIFICANTE COMO SENTARSE EN UNAS INSIGNIFICANTES GARRAS DE UN INSIGNIFICANTE PAJARRACO!! No te ofendas, Flygon.
Así que... ¡O te subes ahí ahora mismo o tendré que atarte una fruta thornax en las posaderas para darte una patada y sacarte de aquí por la honda explosiva!

  • Todos guardan unos segundos de silencio.

Salocin: Ah... Er... En seguida me subo... Yo sólo... Gracias por tu inspiración.

Bronwyn: ¿Qué te ha pasado?

Gahrenn: M-M-Me encantaría saberlo. ¿Qué me ha pasado?

Araon: Pues que te has...

Gahrenn: Era una pregunta retórica. Ya sé que he sucumbido a la ira y que me he enfadado hasta el límite y que no es propio de mí.
A propósito... ¿Alguien se acuerda de que ¡¡¡NOS VA A CAER UN ALUD DE VIGÉSIMO GRADOOO!!!?

  • Xela y Aithinyc se suben en Flygon, mientras que Olrac y Aniroc en el Nui-Rama.

Bronwyn: ¡Genial! ¿Y nosotros qué?

Gahrenn: Er...

  • Le agarra de la mano.

Gahrenn: Vamos a hacer lo que mejor se meda: improvisar.

  • Ambos corren hacia la pared. Gahrenn lanza una fruta Thornax que explota y abre un boquete.

Bronwyn: Vale. Ya tenemos una salida. ¿Pero cómo nos alejamos?

Gahrenn: Con lo que los Le-Matoran llamamos Aeroesprint.

  • Gahrenn y Bronwyn saltan hacia un árbol y desde ahí a otro, a gran velocidad, columpiándose de vez en cuando con la lianas.

Gahrenn: ¡Eh! ¡No se te da nada mal!

Bronwyn: ¡Gracias! Según recuerdo vamos directos a un lago. Debemos sumergirnos. ¿Estás listo para ello?

Gahrenn: ¡El plan ha sido idea mía! ¿Cómo no voy a estar listo?

  • Gahrenn y Bronwyn consiguen meterse en el agua, justo cuando el alud les alcanza, pero al contacto con el lago, se derrite. Después de un rato, los dos Matoran salen a la superficie.

Gahrenn: ¡¡¡YAJUUUUUUUU!!!

Bronwyn: ¡Bien! ¿Quén se apunta a dar otra vuelta?

  • Yeedo aparece en el aire.

Gahrenn: ¡Oh! Ya has llegado.

Bronwyn: ¿Dónde ha estado todo éste tiempo?

Gahrenn: Volando a su aire. Es una voladora veloz, y muy buena rastreadora. me localiza en menos que canta un Gukko.

Bronwyn: Pobrecita. Debe ser un horror, con lo que hueles.

  • Los dos se ponen a reír.

  • un poco antes de los eventos mencionados

Bareth: ¡Azn! ¡¿Cómo sabes que lo vamos a conseguir?!

Azn: ¡Confía en mí! ¡Matoro sólía cazar Kane-Ra de ésta forma!

Bareth: ¡¡Pero tú no eres Matorooooo!!

Azn: ¡¡Cállate!!

  • Estos dos son agarrados por las patas de Flygon.

Azn: ¡Uf! Gracias, Flygon. Sin ti no lo hubieramos logrado.

Bareth: ¿Q-Que? ¿No lo ibamos a lograr?

Azn: Más o menos. Sin Flygon iba a ser muy difícil.

Bareth: Brrrr...

Azn: Bueno... ¡Volvamos con los demás! No pueden estar muy lejos.

Capítulo 5: "El templo del Sol"Editar

  • Azn y Bareth llegan al punto de encuentro.

Orlac: ¡Eh, chicos! ¡Aquí!

  • Los dos matoran bajan de Flygon para reunirse con los demás.

Aithinyc: ¡Oh! Temía que te pasara lo peor.

Azn: Tranquila. He pasado por cosas peores. Ni un sólo rasguño. El surf sobre hielo es lo que mejor se me da.

Bareth: ¡Y yo también estoy bien! ¡Gracias por preguntar!

Azn: ¿Y nuestro cartógrafo?

Araon: No lo hemos visto desde lo del alud. Y tampoco sabemos nada de Bronwyn. Se quedaron los dos.

Azn: Espera. ¿Les dejasteis ahí?

Xela: ¡No tuvimos elección! No habían suficientes plazas para subirse en Flygon, o en el Nui-Rama.

Bareth: Conoce bien ésta selva. No tardará en localizar el punto de encuentro, que es éste.

Gahrenn: ¡¿Había un punto de encuentro?!

  • Todos se giran y ven a Gahrenn, Bronwyn y a Yeedo.

Gahrenn: ¡A mí nadie me ha dicho nada de ningún punto de encuentro! ¡Hemos estado andando por la selva una hora y media! Menos mal que Yeedo os había encontrado, por que si no...

Azn: ¡Claro que lo dije! Mientras lo sobrevolábamos.

Gahrenn: Yo no oí nada.

Aniroc: No estarías adormilándote otra vez, ¿verdad?

Gahrenn: ¡No...! ¿No...? ¿O sí? A lo mejor... Lo siento.

Bronwyn: Gahrenn. ¿Qué tal si se lo decimos de una vez?

Salocin: ¿Decirnos el qué?

Bronwyn: Que tenéis que ver... Ésto.

Gahrenn: ¡Pero antes mi mapa! No puedo encontrarlo de nuevo mediante la memoria visual.

  • Orlac se acerca Gahrenn y le da el mapa.

Orlac: Aquí tienes, marmota.

  • Todos siguen a Gahrenn y a Bronwyn.

Araon: ¡Que el Gran Espíritu le de fuerza a mis ojos!

Azn: Aquí está. Por fín... ¡El Gran Templo del Sol!

Bareth: ¡Eh! ¡Propongo tres hurras por Gahrenn y Bronwyn!

  • Todos les dedican tres hurras a Gahrenn y a Bronwyn. Luego Azn se acerca a Gahrenn.

Azn: Enhorabuena, cartógrafo. Veo que por fin tienes la cabeza en su sitio.

Gahrenn: Supongo que con ésto habremos olvidado eso de mi siesta inoportuna. ¿no?

Azn: ¡Bah! Eso le pasa a cualquiera.

Gahrenn: ¡Je, je! Gracias.

Azn: ¡Anda! Tú y yo vamos a ser los primeros en entrar.

Gahrenn: Después de tí, amigo mío.


Salocin: ¡Guau! ¡Ésto está hecho de un cristal muy extraño!

Aithinyc: ¿Como es que nadie a encontrado este lugar?

Bareth: ¡Está en mitad de la jungla más hostil del planeta!

Olrac: Pero en Bara Magna no había ninguna jungla. ¿Por qué tampoco había templo?

Aniroc: Igual el templo no quería ser enconrado con tanta facilidad.

Salocin: ¡Sí, claaaaro! ¡El templo fantaaaaaasma!

Todos: ¡Uuuuhuhuhuhuhuhuuuuuuh!

  • Un momento de silencio

Todos: ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!

Bronwyn: ¡Sí, claro!

Xela: La maldición del entrometido. ¡Jo, jo!

Bareth: ¡Eh, chicos! ¡Hechad un ojo por aquí!

  • Todos siguen a Bareth a un pasillo luminiso, pero Gahrenn se detiene cuando una "voz" femenina le susurra "¡Maestro! ¡El momento ha llegado!" desde un pasillo oscuro. Gahrenn está a punto de adentrarse allí, pero Xela le detiene.

Xela: ¡Eh, Gahrenn! ¿Ya estás otra vez?

Gahrenn: ¡Oh! ¡Lo siento! ¡Ahora voy!

  • Gahrenn y Xela se reunen con los demás en.una sala muy iluminada.

Aithinyc: ¡Cuánta luz!

Aaron: El centro del templo tiene como una especie de cúpula obalada.

Xela: Como tu cabezota. ¡Ja ja ja!

Aaron: Bueeeno. Pero quizá este templo tenga mas utilidad que tus armas.

Xela: Quizás, pero mis armas son mucho más llamativas que tus trampas.

Aaron: En eso tienes razón. ¡Las trampas no pueden ser llamativas si no quieres que las vean, genio!

Azn: Esos dos... Son como niños grandes. ¡Cada día lo mismo! Buscan cualquier excusa para pelearse, y aún así son muy buenos amigos.

Salocin: Sí. Por lo menos hacen ejercicio.

Gahrenn: Tío... Ésto tiene pinta de ser más antiguo que Kini-Nui. Y sin embargo está muy reluciente.

Azn: Pues atento a ésto. Alrededor de ésta piedra hay nueve pilares.

Aithinyc: Y nosotros somos diez... Bueno, con Flygon y Yeedo, once, pero aún así...

  • En ese momento se oye un estruendo en las lejanías.

Azn: ¿Una tormenta?

Gahrenn: ¿Estás de guasa? ¡Si el día está soleado!

Bronwyn: No. No parece una tormenta. Creo que éste ruido viene de éste mismo santuario.

Bareth: Entonces... Tenemos un GRAN problema.

  • Las inscripciones comienzan a iluminarse, desde los túneles a la cámara en la que se encuentra la Compañía del Cazador.

Orlac: ¿Sería conveniente hacer una confesión? Sólo por si las moscas. No digo que vayamos a morir, pero... Ésto me huele a chamusquina.

  • Las iluminaciones llegan a la gema del centro, que dispara un rayo de luz hacia el cielo.

Xela: Ésto respalda tu teoría, Aniroc. ¡A éste sitio no parece gustarle las visitas!

  • El rayo llega al sol y vuelve con mucha más potencia a la gema central, la cual descarga un rayo de luz que no deja ver a los Matoran.

Todos: ¡¡AAAAAAAH!!

Azn: ¡Demasiado! ¡¡No puedo...!!

Gahrenn: ¡¡No veo un...!!

  • La gema descarga energía que acaba en los Matoran.

Todos: ¡¡IAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH...!!

  • En una décima de segundo, el tamaño de sus cuerpos aumenta, e inmediatamente después, todos son envueltos en llamas y transportados en un meteorito al cielo, de camino a la aldea de Vulcanus.

Capítulo 6: "Nuevos comienzos"Editar

  • Localizacion: Aldea de Vulcanus, sede de los Turaga. Es un dia soleado, y Azn se despierta en una camilla.

Azn: ¡Ay...! Cómo duele. ¿Dónde estoy?

¿?: Despacio, Toa. Has caído desde el cielo.

Azn: ¡Genial! Ahora resulta que pued... ¡¿CÓMO QUE TOA?!

  • Azn se levanta asustado de la camilla donde estaba y comiensa a preguntar frenticamente.

Azn: ¡¿Dónde está mi equipo?! ¡¡¿Y CÓMO HE LLEGADO A SER UN TOA?!!

¿?: Tranquilízate Toa. Tus amigos estan en perfectas condiciones, en la habitacion del lado. No nos hemos presentado. Yo soy Turaga Nokama.

Azn: Me llamo Azn, y soy un Ko-Matoran.

Nokama: Ya no eres un Matoran... Espera ¡Azn! ¿Tú como Toa?

Azn: Lo sé Turaga... Yo tampoco deseo ser mucho eso de un Toa, la verdad.

Nokama: Ni a mi me gusta esa idea, obretodo teniendo en cuenta que siendo Matoran eras alguien bueno destruyendo cosas y cazando Rahi.

Azn: Esos tiempos ya forman parte del pasado. Ahora soy un Toa... Y no se como pasó lo del Santuario Solar.

Nokama: Has dicho que os transformó el Santuario Solar. Pero ya me lo explicarás más tarde. Sígueme Azn.

Azn: Pero... ¿Y mis amigos...?

  • Nokama lo golpea con su baston en la Cabeza

Azn: ¡Auch! ¡Vale, vale! ¡Ya voy!


  • Gahrenn está en un vacío negro, donde se acerca una luz, y oye una voz melodiosa que le dice:

El momento de despertar ha llegado. Sé valiente, maestro.

  • Antes de que Gahrenn pueda reaccionar, aparecen unos ojos rojos que emiten un rugido espantoso. Poco a poco ese rugido se convierte en un aullido de un halcón. Luego Gahrenn se detiene y se cruza de cabeza con un Kahu.
    De vuelta a la realidad...

Gahrenn: ¡¡IAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!!

  • El Kahu, asomando la cabeza en una ventana, escupe una carta a Gahrenn, quien se ha caído de la cama. Luego el Kahu se va.

Gahrenn: Estúpido Rahi.

Vakama: Espero que le perdones. Es un mensajero.

Gahrenn: ¿Eh...? Ah. Turaga Vakama. ¿A que se debe esta visita?

Vakama: Me gustaría que te levantases y te vieras un momento.

Gahrenn: No puedo levantarme. Me siento tan pesado...

Vakama: Por eso mismo quiero que te veas.

  • Gahrenn se incorpora y Vakama coge la carta del Kahu. Se mira en un espejo de su habitación. Se mira allí un ratito, y por fín se da cuenta.

Gahrenn: ¡¡YAAAAAAAAAAGH!!

Vakama: Hm... Yo me lo tomé de mejor humor cuando me ví convertido en Toa por primera vez.

Gahrenn: Pe... Pero... No comprendo...

  • Vakama comienza a leer la carta mientras Gahrenn se contempla.

Vakama: "Estimado Vakama. He leído tu mensaje. Me ha fascinado muchísimo éste tema de los nuevos Toa. Voy para allá de inmediato, aunque sea de mi desagrado ir a la aldea del fuego. Firmado, Turaga Nuju. Traducción, Kopeke. Posdata: Turaga Matau estaba conmigo, así que él viene también". Éste tema se está extendiéndo más rápido que una plaga de Protodite.

Gahrenn: Espera. Acabas de leer nuevos Toa. ¿Quienes son los otros?

Vakama: Buena pregunta. Sígueme.

  • El Toa y el Turaga se van a la puerta.

Gahrenn: ¡Joé! ¡Qué calor!

Vakama: Pues claro que hace calor. ¡Estamos en la aldea del Fuego!

Gahrenn: ¡Qué asco!

  • Los dos salen de la habitación.

  • Gahrenn se queda sorpendido a ver que sus compañeros se transformaron en Toa.

Gahrenn: ¿Vosotros? ¿Vosotros sois los otros Toa?

Xela: Pues sí. ¿Algún problema?

Aaron: Porque podemos discutirlo a puños.

Gahrenn: ¡Vale, vale! ¡Perdón! Sólo preguntaba.

Bronwyn: Has gritado dos veces ahí dentro. ¿Por qué?

Gahrenn: El primero por culpa de un Kahu mensajero que se puso a gritar mientras dormía. Y el segundo al enterarme de lo que me ha pasado.

Bronwyn: Un golpe duro. ¿Eh?

Aithinyc: Hablando de golpes. ¿Dónde está Azn? Porque él es el que siempre se lleva los golpes mas duros.

Aniroc: No te preocupes tanto por él, es fuerte.

Gahrenn: Se os ve muy optimistas con vuestra nueva condición. 

Xela: ¡Claro que sí! ¡Tenemos todo lo que un Toa pueda necesitar!

Gahrenn: ¿Y acaso sabes utilizar todo lo que un Toa pueda necesitar?

Xela: Pues... No. Ni si quiera tenemos herramientas.

Gahrenn: Ahí está el fallo.

Aihtinyc: Bueno. Nos encontraron los Turaga. Así que nos tendrán que entrenar de alguna manera. ¿Verdad?

Aniroc: Deberíamos preguntarnos antes los porqués de nuestra transformación.

Bareth: A lo mejor estamos destinados a algo grande.

Aaron: Y algo grande equivaldrá a luchar contra algo más grende.

Olrac: ¡Ais! No me digas eso, que me entran náuseas!

Bronwyn: Mejor cambiemos de tema. Vamos a ver nuestras nuevas herramientas Toa.

Olrac: ¿Pero no acabamos de decir que no tenemos de eso? Un Toa no puede nacer con herramientas.

Bronwyn: Whenua dijo que habían encargado herramientas para nosotros.

Gahrenn: Yo paso. Prefiero construírmelas yo solito.

Salocin: ¿No decías que odiabas las armas?

Gahrenn: Lo sé. pero éste viaje me ha marcado uno de esos cambios de opinión tan repentinos tan raros.


Nokama: Bien... Dadas las circunstancias, hemos decidido llamaros Toa Solaris.

Azn: ¿Qué es un Solaris?

Nuju: ¿Azn? ¿Cloock clooc klieek klieek cliok?

Azn: ¿Intérprete?

Kopeke: Pregunta que qué rayos haces como Toa.

Azn: Es una larga historia.

Onewa: Te escuchamos, pues.

Azn: Pues veréis Turaga... Primero recluté a varios Matoran que me podrían ayudar a encontrar un Santuario Solar, cuyo mapa encontré hace tiempo. Luego, la mayoría de los miembros de mi Compañia fueron secuestrados por Nui-Rama, comandados por una Matoran desconocida muy, muy rara. Pero al final conseguimos rescatar a los miembros y recuperar nuestras provisiones.

Vakama: ¿Y después?

Azn: Entramos en el templo, todo comenzó a brillar, y un rayo de luz se alzó hacia el sol, que volvió, nos transformó en Toa, y... Aquí estamos. Sin saber qué hacer.

Vakama: Pues, para empezar, quizá sea mejor que veas a tus compañeros.

  • Los otros Toa entran.

Nuju: ¿Clooc Klieef Claay Clouuf Nokama?

Nokama: Francamente, hermano, les veo un poco en las nubes. Habrá que enderezarlos.

Vakama: Bueno. Confío en que ya sabréis que de ahora en adelante, seréis los Toa Solaris. Os asignaremos esntrenadores específicos para que aprendáis a usar vuestros poderes elementales. Mientras tanto, yo tendré una reunión privada con mis hermanos. Así que todos los Toa y Matoran, incluyéndote a tí, Kopeke, debéis marcharos.

Kopeke: ...

Azn: Está bien.


Gahrenn: O sea... Que ahora van y nos dicen que somos Toa, con nombre, herramientas y todo. ¡Qué cara!

Azn: Son Turaga. ¿A qué viene eso de despreciar su voluntad?

Gahrenn: No sé... No me parece bien que decidan qué herramientas vamos a empuñar sin derecho a elección. Y tres cuartos de lo mismo con el nombre. ¿No deberíamos escogerlo nosotros?

Salocin: ¿No te gusta?

Gahrenn: ¡Al contrario! Pero me parece un poco despreciable que se dediquen a controlar nuestras vidas de esa manera. Pero sea como sea, será para mí un placer servir en éste equipo bajo tus órdenes hasta que me salga un tumor en la clavícula y no esté apto para la batalla.

Salocin: Y yo, aunque me salga un tumor, sigo aquí.

Olrac: Me tienes aquí para lo que sea, hermano.

Aithinyc: Siempre estaré contigo.

Bareth: Un pirómano no os vendría mal.

Bronwyn: No sé cómo he podido llegar a ésto, pero de aquí no me mueve nadie.

Aniroc: Y yo os seguiría hasta el fín del mundo si fuese necesario.

Aaron: Y yo hasta el infinito.

Xela: Y yo hasta el infinito mas uno.

Azn: Pues no se hable más. ¡Aquí queda forjado con nuestras propias manos, el equipo de los Toa Solaris!

Capítulo 7: "Puestos a prueba"Editar

Azn: A propósito... ¿Qué les ha pasado a Yeedo y a Flygon? No les hemos visto desde que nos transformamos en Toa.

Bronwyn: Pues también han sufrido mejoras. Flygon ha crecido bastante y se le ve bastante mejorado, pero aún está medio groggy. En cuanto a Yeedo, ha sufrido un estiramiento de patas con garras, y le han crecido alas de Kopen.

Gahrenn: ¡¿QUÉ?!

Bronwyn: ¡Oye! ¡Que yo no tengo la culpa! Pero yo la veo mejor que nunca.

Gahrenn: ¿Y está bien?

Bronwyn: Durmiendo con Flygon. Se les ve en perfecta salud.

Azn: ¿Y tú cómo sabes eso?

Bronwyn: Fui la primera en despertarme. Exploré un poquito por ahí, y los encontré a los dos...

  • De repente, entra Turaga Dume.

Dume: Veo que os has habéis apañado bien.

Azn: ¡Turaga Dume! ¿Por qué no estás con los otros Turaga?

Dume: Me ofrecí voluntario para asignaros un entrenador adecuado. No ha sido fácil, pero por fin, tengo lo que buscaba. Seguidme.

  • Los Toa acompañan a Turaga Dume.

  • Los Toa llegan a una enorme cámara en la que se encuentran Hydraxon y Ackar.

Orlac: ¿Sólo dos? Creía que tendríamos un entrenador por elemento.

Dume: ¡Claro! ¡Como si tuviese suficiente tiempo como para ir a todas las aldeas a buscar siete Toa!
Tenéis ante vosotros a Hydraxon, quien entrenó a los Toa Nuva, cuando aún eran Toa Mata, y al Glatorian Ackar, quien enseñó a luchar al mismísimo Gran Espíritu.

Ackar: Y a mucha honra.

Dume: Ackar se ocupará de enseñaros las reglas básicas del combate, mientras que Hydraxon se ocupará del entrenamiento duro.

Gahrenn: ¿Por qué caigo en la tentación de sucumbir al pánico cuando oigo la palabra "duro"?

Azn: Porque eres un blandengue.

Gahrenn: Y tú un cretino de sangre fría... ¡Je, je! Literalmente.

Ackar: A ver. Todos en fila.

  • Los Toa obedecen.

Salocin: ¿Qué vamos a aprender? ¿Poderes elementales? ¿Poderes de máscara? ¿Poderes de herramienta? ¿puedoiryoprimero, porfiporfiporfi?

  • Salocin casi se ahoga de tanto hablar, y coge aire.

Ackar: Tener paciencia es lo primero que debéis aprender para convertiros en grandes Glarorian.

  • Todos se quedan mirando a Ackar, de forma rara.

Ackar: ¡Bueno! Toa... Glatorian... ¿Qué más da?

Azn: ¿Vamos al grano?

Ackar: Azn. Quiero que te enfrentes a mí.

Azn: ¿Yo? ¿Estás seguro? Porque... No quiero abusar de un viej... ¡Persona de edad!

Ackar: ¿Persona de edad? ¡Ja! Eso es algo que tú jamás serás si no aprendes a luchar.

  • Azn se acerca a Ackar.

Ackar: El primer movimiento es tuyo.

Azn: Estás en desventaja, anciano. Tengo destreza. He sido capaz de cazar Nui-Rama cuando era un Matoran.

Ackar: Bien. Vamos a ver esa "destreza de cazador".

  • Azn ataca, pero Ackar le esquiva el movimiento y le da un par de golopes.

Ackar: ¡Oh! ¡Menudo talento!

Gahrenn: Sabía que algo así iba a pasar. Es mejor subestimarse a sí mismo que sobreestimarse.

Bronwyn: Lo sé. ¿Quien dijo que para presumir hay que sufrir? ¡Presumiendo acabas sufriendo!

Gahrenn: Lo mismo pensaba yo. Siempre ocurre lo mismo con los presumidos.

Bronwyn: Veo que eres muy prudente... Para ser un Le-Matoran.

Gahrenn: Gracias. Es la primera vez que algui...

  • Azn contraataca, pero recibe un golpe muy sonado que disgusta al resto de los Toa.

Gahrenn: Uf... Yo lo haría mejor.

Bronwyn: ¿Estás seguro?

Gahrenn: ¡Claro! A menos que Azn ataque a Ackar donde va a moverse en vez de atacar hacia donde está.

  • Azn vuelve a atacar, pero pasa lo mismo que antes. Ackar le ataca con su espada, y le da en la cabeza.

Azn: ¡AY! ¡Jo!

Ackar: ¡Excelente observación, Gahrenn! Aprende a ver el próximo movimiento de tu adversario, antes de que lo haga.

Azn: ¡Sí! ¿Y cómo?

  • Azn vuelve a atacar. Falla de nuevo y Ackar le da lecciones mientras le da golpes.

Ackar: Estudia su estilo de lucha. ¡Encuentra sus debilidades! Y luego, utilízalas contra él.

  • Azn realiza un último ataque final, pero Ackar le da una patada en el estómago con la que le manda a volar brevemente. Azn se choca contra la pared.

Ackar: Si puedes.

Araon: ¡Eso tiene que doler!

Aniroc: Sólo en su orgullo.

  • Ackar se acreca a Azn y le da la mano para ayudarle a levantarse. Pero antes de poder levantarse, Ackar le da un puñetazo en la cara.

Azn: ¡¡AUUUUAAAA!! ¡¿A qué viene eso?!

Ackar: El enemigo nunca jugará limpio.

  • Ackar coge a Azn del cuello y le apunta con su espada.

Ackar: No vas a volver a luchar contra un Rahi. ¡Y la compasión no existe entre rivales!

  • Ackar deja a Azn en el suelo.

Ackar: ¿Alguna duda?

Todos: ¡¡Nonononononono!! ¡Todo claro! ¡Todo claro!

Ackar: Muy bien. ¡Hydraxon! Te los dejo a tí.


  • El entrenamiento acabó hace rato. Los Toa se están tomando un descanso.

Azn: ¡Auf!

Aithinyc: ¡Es una abolladurita de nada! ¡No duele!

Azn: ¡Arg! Le habría ganado. Pero no he querido abusar de un anciano.

Gahrenn: ¡Excusas, excusas! Reconócelo, hermano. ¡Te ha dado una paliza!

Azn: ¡No! Lo que pasa...

Orlac: ¡Tampoco hay de qué avergonzarse! Eso es algo que has aprendido: Nunca subestimar a los ancianos.

Gahrenn: Es más: Nunca subestimes a nadie.

Bareth: ¡Y no te quejes! Nosotros también hemos sufrido con Hydraxon. Pero al menos, sabemos cómo luchar.

Salocin: Lo que no hemos aprendido es a manejar nuestros poderes elementales.

Araon: Seguro que Turaga Dume ya ha pensado en algo para ello. Mientras tanto, descansemos todo cuanto podamos.

Capítulo 8: "Listos para el deber"Editar

  • Han pasado varias semanas desde que los Toa comenzaron su entrenamiento.

Ackar: ¿Sigues aquí, Azn?

Azn: Si... ¡Esque simplemente no puedo!

Ackar: ¿De que hablas?¿Que no puedes hacer?

Azn: ¡Tú! No te puedo ganar. Siempre terminas sabiendo mis puntos debiles. Los trato de ocultar, pero tú siempre los descubres. ¿Como haces eso?

Ackar: Podrías aprenderlo si prestases atención a tu rival más que  tí mismo.

Azn: ¿Qué? ¿Cómo quieres que me preocupe de que no me atacan?

Ackar: Observando al enemigo observas lo que va a hacerte. Pero tú simplemente no quieres escuchar. ¡Hazme caso de una vez!

Azn: ¡Yo recibo órdenes de nadie!

Ackar: ¿De verdad te consideras a tí mismo un Toa? Porque te estoy viendo muy ambicioso.

Azn: ...

Ackar: Perdón. Éste anciano ha hablado demasiado. Me voy. Y, por favor, piénsatelo.

  • Ackar recoge sus cosas y se marcha.

Azn: Le voy a...

  • Azn recoge su arma de entrenamiento y se la lanza a Ackar.

Ackar: Me lo tomaré como un "No quiero hacerte caso".

  • Ackar se voltea y es capaz de detener la lanza en pleno Aire.

Ackar: Créeme. ¡No te va a gustar el resultado si no sugues mi consejo!

Azn: ¡Yo sigo mi propio consejo!

Ackar: El rencor que me guardas por ganarte no va a hacerte más que cabrearte muchos disgustos.

Azn: Esta vez yo ganaré.

Ackar: Si sigues mis consejos, insisto, quizá temgas una oportunidad.

  • Ackar saca su espada.

  • Gahrenn y Yeedo están en las afueras de Vulcanus, donde hay una selva.

Gahrenn: ¡Cómo odio la multitud de Vulcanus! No me extraña que sea la capital. Aquí en las afueras no sólo no hay nadie, sino que hay árboles, y hace fresquito. Eso es algo que comparto con Azn.

¿?: No por mucho tiempo

Gahrenn: ¡Ah! ¡¿Quien anda ahi?!

¿?: Nadie que conozcas...

Gahrenn: ¡Claro que no! ¡No estás dando la cara, so cobarde!

¿?: No me has dado tiempo a presentarme.

Gahrenn: Me encantaría saber entonces a qué esperas.

  • Kudrat aparece de los matorrales.

Kudrat: A que puedas prestarme atención.

Gahrenn: ¡Ahí estás! ¿Quien eres?

Kudrat: Un heraldo. Sólo quería verte la cara, antes de cumplir con mi encargo

Gahrenn: ¿Qué encargo? ¿De qué hablas...? ¡Eh!

  • Kudrat desaparece

Gahrenn: ¡Qué tío más raro! Si se lo cuento a alguien, no me van a creer.

  • Despues de los sucedido Gahrenn vuelve a la aldea.

  • Gahrenn se reúne con los otros Toa (menos Azn) y los Turaga.

Vakama: ¡Aquí estás, Gahrenn! ¡Tenemos una misión para vosotros!

Dume: Vuestra siguiente misión será en la aldea de la tierra, donde vive Turaga Whenua.

Xela: Espera un momento. No tendrá que ver con las protestas de los Skrall, ¿no?

Dume: Así es. Ahora están amenazando con atacar la aldea y revelarse contra la sociedad. Os necesitamos para que firméis un tratado de paz.

Gahrenn: ¡Bien! ¡Eso es justo lo que mejor se me da! La diplomacia es lo que más me gusta después de la ingeniería y el bosque.

Aaron: ¿Podemos hacer trampas en el suelo por si se nos acercan demasiado?

Dume: Es una misión diplomática. ¡Por supuesto que no!

Xela: ¿Y explosiones?

Dume: ¡He dicho que diplomacia!

Bareth: Pero nisiquiera sabemos usar nuestros elementos poderes elementales. ¿Qué nos asegura que no nos vayan a atacar?

Vakama: No os preocupéis. Los Toa Mahri irán con vosotros, para supervisar vuestro comportamiento y salvaros de ellos si deciden atacar.

Salocin: ¡Guay! Vamos a ir con los Toa que salvaron al universo de su colapso total.

Dume: ¡No se hable más! Partiréis a la aldea mañana. Los Toa Mahri vendrán a recogeros.

Vakama: Podéis iros. ¡Ah! Y decidselo a Azn. No le hemos visto por ninguna parte.

  • Vakama y Dume se marchan, y Gahrenn se va con sus hermanos.

Gahrenn: ¿Se sabe algo de Azn?

Salocin: No. No le hemos visto desde hace... ¿Cuanto tiempo?

Aithinyc: ¡Eh! ¡Le he visto en la Arena!

Bronwyn: ¿Y que rayos hace ahi? ¡La Arena debería estar cerrada!

Bareth: ¡No me digas más! Quiere desquitarse de lo que Ackar le hizo.

Aaron: Nunca pensé que se tomaría una derrota tan a pecho.

Bareth: Pues va a acabar peor que antes.

Xela: Pues... No sé yo que decirte. Creo que va progresando.

Bareth: ¡¿Eh?! ¡Eso no me lo pierdo!

  • Los Toa van a arena.

  • Ackar le lanza una bola de Fuego a Azn, pero éste lo esquiva y le da un golpe a Ackar.

Ackar: ¡Ah! ¡Vas mejorando! ¿Por fín te has dignado a seguir mis consejos?

Azn: ¡No me quedaba otra!

Ackar: ¡Jo jo jo!

  • Azn hace un par de maniobras y alfinal deja a Ackar desarmado y lo tira al suelo.

Azn: ¿Sabes cual es tu punto débil? Te distraes con facilidad si la gente se pone a hablar contigo.

Ackar: Y bién sabrás que podrías eliminarme ahora. ¿Verdad?

Azn: Lo se, pero no quiero.

  • Azn suelta la Espada y se sienta en el suelo.

Azn: Yo soy un cazador, no un asesino. Jamás eh matado a alguien, y jamás quiero hacerlo.

Ackar: Así es como se habla. Mucha gente pensará que la compasión es una debilidad, pero te diré algo. La compasión es lo que hace a un buen guerrero honrado y respetado.

Azn: Pero mi enemigo no dudaría ni un segundo en matarme.

Ackar: Entonces es un guerrero embustero e ignorante.

Azn: ¿Tú tenías compaión en tus tiempos de Glatorian?

Ackar: De hecho fue ese sentimiento lo que me hizo un gran Glatorian. Créeme, hijo. Si no muestras compasión por tu enemigo, te acabarás convirtiendo en uno de ellos.

Capitulo 9: "Diplomacia"Editar

  • Un vehículo se aproxima a la aldea de Vulcanus.

Guardia Ta-Matoran: ¡El capitán de la guardia ha vuelto! ¡Abrid las puertas!

  • Las puertas del muro son abiertas, y el vehículo entra en la aldea. Una vez se detiene, bajan de ahí los Toa Mahri.

Hewkii: ¿Aún eres reconocido como el capitán de la guardia?

Jaller: ¿Y quién te crees que dirigió la defensa de aquel ataque de las bestias Vorox?

Hahli: Me muero por conocer a esos nuevos Toa. Igual hasta encontramos a un conocido.

Nuparu: Hahli. Intenta razonar un poco. Los Matoran que vivimos en Mata Nui sólo somos un ocho por ciento del número total de Matoran que residía en el Universo Matoran. ¿Qué posibilidades hay de que alguno de nosotros se encuentre con una máscara familiar?

Kongu: ¡¡EH!! ¡Gahrenn!

  • Kongu va a recibir a los Toa. Hahli mira a Nuparu con una sonrisa cómplice.

Nuparu: ¡Vaaaale! ¡Mera coincidencia!

Kongu: ¿Qué haces tú como Toa?

Gahrenn: Supongo que el "Castigo Divino" es la excusa perfecta para ésta catastrófica transformación solar. ¡Ja ja ja!

Jaller: Bueno. Al menos tenemos a alguien que puede presentarnos a los demás.

Gahrenn: Será un placer. Kongu, Jala, Huki, Nuparu y Hahli, creo recordar, éstos són...

Hewkii: ¡Hace casi cien años que nos cambiaron el nombre! ¡Ahora me llamo Hewkii, y Jala se llama Jaller!

Gahrenn: ¡Perdón! Información desfasada. En fín, que éstos son Azn, Bronwyn, Bareth, Aniroc, Orlac, Aithinyc, Salocin, Xela, Araon, y yo soy Gahrenn. Azn, Bronwyn, Bareth, Aniroc, Orlac, Aithinyc, Salocin, Xela y Araon, éstos son Kongu, Jaller, Hewkii, Nuparu y Hahli.

Bronwyn: ¿De verdad era necesario decir nuestros nombres dos veces?

Gahrenn: Igual preferirías que digese "Toa Mahri, Toa Solaris. Toa Solaris, Toa Mahri"

Bronwyn: Hombre, no, pero...

Salocin: ¿De verdad los conoces a todos ellos?

Gahrenn: Sólamente a Kongu. De los demás sólamente he oído hablar, como habréis podido comprobar.

Jaller: Mera curiosidad. ¿Quién de vosotros es el líder?

Azn: Soy yo. Los encabecé en una compañía antes de nuestra transformación.

Jaller: Pues... Espero que sepas dar la talla. El liderazgo no es nada fácil.

Azn: Gracias.

Kongu: ¡Bien! ¡No se hable más! Subid al vehículo, que tenemos una misión de paz que cumplir.

Gahrenn: ¿Puedo condicir yo?

Kongu: No. Me toca a mí.


  • El vehículo está llegando a la aldea de la tierra.

Xela: ¡Mata Nui! Los muros están a reventar de Skrall.

Araon: ¿Pero qué tienen los Skrall en contra de la aldea?

Nuparu: Ahí tenemos un problema. No nos lo quieren decir. Cada vez que intentamos enviar a un emisario, se lían a lanzarnos amenazas. Y ya hemos perdido dos emisarios.

Azn: ¿Y de verdad queremos la paz con esos bestias?

Gahrenn: Quizá yo pueda hacer algo. Se me da muy bien la diplomacia.

Bronwyn: El problema es si te atacan.

Azn: Yo iré con él. Seré su escolta personal.

Aithinyc: ¿Y no será muy peligroso?

Azn: Quizás. Pero es lo mejor que tenemos. Además. Dudo que esos salvajes nos puedan hacer daño si Gahrenn...

Gahrenn: No os preocupéis. dadme una oportunidad, y no os defraudaré. Lo juro por mis talentos mecánicos.

Jaller: ¿Sabéis luchar?

Azn: Desde luego. Si a alguno de esos salvajes se le ocurre...

Jaller: ¡Pues olvidadlo todo! Ésta es una misión de paz. Os aconsejaría que dejaseis las armas aquí.

Azn: Pero... ¿Y si atacan?

Gahrenn: Pues no vengas.

Azn: No les tengo miedo a esos salvajes.

Gahrenn: ¡Hey! ¡Nadie ha dicho que...!

Azn: ¿Vamos o qué?


  • Gahrenn y Azn salen de la aldea y se encuentran con los Skrall.

Skrall: Así que éstos son vuestros emisarios "pacifistas".

Gahrenn: Bueno, bueno, bueno. ¿Podemos bajar las armas de modo que podamos hablar?

Skrall: ¿Y vosotros?

Gahrenn: ¡Estamos secos! ¡Que nos registren, si es preciso!

Azn: A mí que nadie me toq...

Gahrenn: ¡Calla! ¡Si les provocas adiós a la paz!

Skrall: Iluminadnos, si podéis.

Gahrenn: Antes de nada nos gustaría saber qué tenéis en contra nuestra y de la nueva sociedad...

  • Los Skrall se enfurecen y levantan las armas.

Gahrenn: ¡Eh, eh eh EH! ¡No perdamos las formas!

Skrall: ¿Es que no lo sabes? Uno de vuestra gente ha asesinado a uno de nuestros guerreros.

Azn: ¿Qué?

Skrall: Era un Toa. ¡Inconfundible! ¡Con verle su sombra nos dimos cuenta!

Gahrenn: Quizá te interese saberlo. Pero no todo el mundo está de nuestra parte. Aunque quizá sepa de quién estás hablando.

Skrall: ¡¿Le conoces?!

Gahrenn: Es un enemigo de la sociedad, y trae algo malo entre manos. Sólo le ví una vez.

Skrall: Si queréis la paz con nosotros, traednos su cabeza. Si no, tendremos que conformarnos con las vuestras y la de vuestros seres queridos.

Azn: ¡¡EH!! ¡Como toques a uno de mis amigos...!

Gahrenn: ¡Azn! ¡Basta! Retírate.

  • Azn se vuelve.

Skrall: ¡Débil! Eso es lo que te caracteriza, Toa del Hielo.

Gahrenn: Oh... Er... ¿Azn?

  • Azn se enfada y crea una estalactita de hielo. Acto seguido se la lanza al Skrall, matándolo.

Gahrenn: ¡¡¿QUÉ HACES?!!

  • Los Skrall se lanzan al ataque, hiriendo gravemente a Gahrenn. Azn congela a unos cuantos y entra en la aldea, llevándose a Gahrenn a rastras. Acto seguido comienza una batalla. Los Onu-Matoran activan sus Boxor y cierran las puertas, mientras que los Skrall intentan empujarlas.

Jaller: ¡¡Llevad a Gahrenn a una camilla!! ¡Nuparu! ¡Ve con ellos!

  • Bronwyn y Aniroc cogen a Gahrenn por los hombros y se lo llevan con Nuparu. Jaller aplasta a Azn contra la pared.

Jaller: ¡¿EN QUÉ ESTABAS PENSANDO?! ¡¿SABES LO QUE HAS HECHO?!

Azn: Er... Yo...

  • Jaller tira a Azn al suelo.

Jaller: Ya hablaremos de ésto más tarde. Pero dudo que salgas impune de tus actos.


  • Han pasado varias horas desde que los Skrall lanzaron el ataque. Éstos ya se habían ido asegurando que la guerra había sido su elección. Horas más tarde, los Toa Solaris vuelven a Vulcanus. Turaga Vakama les está hachando una reprimienda, junto a Toa Jaller.

Vakama: ¡Mi más sincera enhorabuena! ¡Acabáis oficialmente de meter la pata hasta el fondo!

Bareth: Pe-pe-pero Azn...

Jaller: ¡Nadie te ha dado el turno de palabra!

Vakama: No. Es cierto. Azn. "Confía en mí", creo recordar que me dijiste. "No te fallaré", dijiste. ¡Acabas de romper la paz que tanto trabajo nos había costado conseguir.

Azn: En mi defensa propia. Eso es lo que ellos querían.

Vakama: ¡NO! ¡Eso era lo que ellos creían que queríamos! Ésta era la oportunidad perfecta para desmentir nuestros deseos. ¡Y tú, bestia impulsiva, lo hechas todo a perder!

Azn: Pero ellos...

Vakama: ¡Fuera de aquí! ¡Todos!

  • Todos los Toa se van de la sala.

Vakama: Tu no, Gahrenn. Espera un segundo.

  • Gahrenn, cogeando, se vuelve a sentar.

Vakama: ¿Qué tal está tu pierna?

Gahrenn: ¿Sólo preguntas por mi pierna?

Vakama: Lamento haberos culpado de todos los actos de Azn.

Gahrenn: Bah... Seguro que a la próxima se parará a pensar antes de hacer algo.

Vakama: Me temo que no va a haber una nueva oportunidad para nuestro gélido e impulsivo amigo.

Gahrenn: ¿Cómo?

Vakama: Azn no está a la altura del puesto de líder de vuestro equipo.

Gahrenn: Mah... No digas tonterías. Seguro que...

Vakama: Gahrenn. Por su culpa y su falta de responsabilidad los Skrall casi te matan. Has sufrido varias heridas que gracias a los Grandes Seres que han podido ser sanadas con facilidad. Pero no se puede decir lo mismo de tu pierna. No puede ser vuestro líder.

Gahrenn: Pero nosotros le aceptamos como tal. ¿No decías que ser líder era guiar a aquellos que quisieran seguirle?

Vakama: Cierto. Pero antes de recibir la lealtad de los otros, debe recibir la resposabilidad de sí mismo. Y Azn se ha saltado ese paso.

Gahrenn: Pero... Gracias a él, somos un equipo. Le debemos nuestra lealtad.

Vakama: Quizá tengas razón, pero eso no haría más que convertirlo en un unificador, no un líder. Sin embargo, tú...

  • Vakama se acerca a Gahrenn.

Vakama: ¿Viste lo rápido que eres resolviendo los conflictos que constantemente surgen entre tu equipo?

Gahrenn: Sí. ¿Y a qué viene eso?

Vakama: Gahrenn. Toa del Aire. La tarea de liderar a los Toa Solaris recaerá sobre tí. No sobre Azn.

Gahrenn: ¡¿Qué?!

Vakama: Tu destino es convertirte en el líder de tu equipo.

Gahrenn: Yo...

  • Se produce un momento de silencio.

Gahrenn: Después de lo lejos que hemos pasado para llegar aquí... No sé...

Vakama: Sí. Todos hemos pasado por mucho. La guerra, los Makuta contra el universo entero... ¿Sabes lo que fue?

Gahrenn: Fue... Bionicle masacrando Bionicle. Fueron prejuicios de unas razas hacia otras, no haciendo más que crear deudas de sangre, conviertiéndonos en asesinos. Fue un error universal.

Vakama: No, Gahrenn. Fue un aprendizaje. Fíjate en tu equipo.

  • Gahrenn y Vakama van a una ventana, donde los Toa Solaris están jugando al Kohlii de forma un poco descoordinada.

Vakama: Mírales. Sin ánimo de ofender, no son capaces ni de memorizar su propio equipo. Pero la última vez que os ví jugar, tu equipo ganó el partido por tu buena voluntad y coordinación.

Gahrenn: Sí. Los contrincantes aún nos deben un par de widgets por ello.

Vakama: Te conozco muy bien, Gahrenn. Sé que necesitas algo tangible. ¡Pues aquí lo tienes! El futuro de tu equipo se debe presentar más brillante que el pasado, y tú les has de guiar hasta él.

  • Gahrenn se lo piensa un poco.

Gahrenn: Vakama... No puedo. Quizá tengas razón, pero no estoy listo para lidiar con esa clase de responsabilidad.

Vakama: Yo tampoco lo estaba cuando era un novato. Pero con el tiempo, aprendí los valores de la unidad, y del liderazgo

Gahrenn: Insisto. No soy digno. No puedo cargar con el puesto de mi mejor amigo. Sin embargo... Quizá sí que sea capaz de inclinar a Azn por el buen camino. Ayudarle a mejorar. Créeme. Si le das una nueva oportunidad, puede que hasta te sorprenda. Por algo es un Toa del hielo...

Vakama: No, Gahrenn. Azn no es un no puede ser un Toa del hielo.

  • Se puede ver a Azn está escuchando a escondidas la conversación entre el Toa y el Turaga.

Vakama: Azn no puede serlo. Los de su clase no actúan con esa impulsividad. Tiene que ser otro tipo de Matoran.

Gahrenn: ¿Pero cual? Él puede utilizar el hielo como el que más. ¿Qué clase de Toa es de un elemento y controla otro?

Vakama: Muy pronto lo sabremos, amigo mío. Puedes retirarte.

  • Gahrenn se marcha cojeando y lentamente. Azn se va corriendo antes de que le vean.

Capítulo 10: "Erupción"Editar

  • Azn está soñando que ha habido una gran guerra, y los pocos supervivientes, entre ellos Gahrenn y Azn (malherido), se marchan en una nave pequeña del planeta.

Jaller: ¡Pesamos demasiado! ¡Tenemos que aligerar o nunca saldremos de éste sistema!

Gahrenn: ¡Qué lástima!. Hay muchos heridos que no podrán ser curados tanto si salimos como si no.

Bareth: ¡Tiene razón! ¡Arriba los fuertes y abajo los débiles a los que hemos podido rescatar!

Gahrenn: ¿Quienes sobrevivirán?

Todos: ¡Nosotros!

Gahrenn: ¿Y de quienes nos deshacemos?

Todos: ¡De ellos!

Gahrenn: No se hable más. ¡Fuera con los heridos!

  • Los que están sanos empujan a los heridos al espacio. Gahrenn lleva en brazos al malherido Azn.

Gahrenn: *sonriendo* ¡Oh, hermano! ¡No sabes lo que me duele hacer ésto!

Azn: Espera... Aún estoy vivo...

Gahrenn: ¿Y quién no?.

  • Gahrenn tira a Azn al espacio.

Azn: ¡¡GAHREEEEEEEEENN...!!


  • Azn se despierta. Está en su habitación con el resto de los Toa Solaris.

Azn: ¡Ah! ¿Qué...?

Aithinyc: ¿Qué te pasa?

Azn: Nada, nada. Sólo... Nada. Perdón por despertarte.


  • Azn se encuentra a las afueras de Vulcanus, meditando acerca de lo que Vakama dijo que no era un Toa del Hielo. De repente un aire frío invade el ambiente. Azn sabe que no es normal en una zona de ese tipo por lo que se alerta.

Azn: ¡¿Quien anda ahí?!

Kudrat: Él dijo que tú serias el indicado, que tú le darias el poder necesario para lograr sus objetivos.

Azn: ¿Quién eres? ¿De quién hablas?

  • Kudrat sale de las sombras enfrente de Azn.

Azn: ¡UOH! ¡Oye! ¡No se te da nada mal eso de ir encubierto!

Kudrat: (Éste es el Toa más raro que he visto en mi vida) Hm... Si... Te he estado obserbando...

Azn: ¿Tú eres el Toa misterioso del que Gahrenn habla tanto?

Kudrat: (Ese Toa del aire se esta volviendo un obstaculo) Mira. No vengo para charlar.

Azn: ¡Entonces lárgate! Hay muchos sitios placenteros en Spherus Magna, como por ejemplo...

Kudrat: ¡Que te calles! ¡Soy un asesino! ¡Deberías estar temblando de miedo! ¡No hablándome como si fuesemos amigos! ¿Cual es tu problema?

Azn: Creo que llevo un mal día. Acabo de darme cuenta de que no soy un Toa normal.

Kudrat: Claro que no. Tú eres su heraldo.

Azn: ¿De quien hablas? ¿Para quien trabajas?

Kudrat: Te lo podría decir, pero entonces tendría que matarte.

Azn: Entonces me ahorraré el esfuerzo.

Kudrat: Como me caes "bien", te diré un par de cositas de tu interés. Tu destino esta sellado, Azn. Ellos piensan que no eres digno de tu rango. Que tu regalo, el poder que te otorgaron justamente, es un error del destino. Tu eres un Toa destinado a grandes cosas, pero hay otro que no esta hecho para esto. Tú sólo tienes que descubrirlo.

  • Kudrat lanza un bomba de humo que ciega a Azn parcialmente. Cuando recupera su vista, Kudrat ya no esta.

Azn: ¿A quién se refería con eso del que "no estaba hecho para ésto"? Será mejor mantenerlo en secreto. Ya tengo bastantes problemas con Gahrenn.

  • Azn se encamina a la aldea

Azn: Gahrenn... ¿Será él? Después de todo... Él mismo afirmó ayer que no estaba listo para la responsabilidad de ser un líder. No lo hizo por mí, sino por él. ¡Maldito egoísta! Si a mí me dieran una oportunidad como esa... Decirme que el poder es mi derecho...

  • Telepáticamente suena una voz grave y cruel en la mente de Azn que le dice:

¿?: ¿Sí? ¿Qué harías?

Azn: ...
Lo que no haría sería liarme a hablar del pasado y demás chorradas. Tampoco voy a permitir que Gahrenn me diga lo que tengo que hacer y cómo tengo que liderar. Yo lidero como yo considero que tengo que liderar.

Semanas más tarde...Editar

  • Han pasado varias semanas desde lo ocurrido en Vulcanus. Los Toa han recibido un adiestramiento mejor y ahora están mucho más capacitados en combate, por lo que Turaga Vakama ha recuperado la confianza en ellos. Hace unas horas se descubrió un nuevo volcán activo cerca de Roxtus, el campamento Skrall.
  • Gahrenn sale corriendo del campamento, mientras que todos los Skrall le persiguen.

Gahrenn: ¡¡YAAAAAAAAAAAH!! ¡JOLÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍN! ¡Que queremos ayudaroooos!

  • Los Skrall no le hacen caso y todos se acaban adentrando en el bosque. Mientras tanto, Azn, Bareth, Orlac, Aniroc, Bronwyn y Xela están en el volcán, volando en una nave.

Bareth: ¿Qué? ¿No te recuerda un poco a casa?

Orlac: No. Aquí hace más frío. ¡Ja ja!

Aniroc: Entonces... ¿Estás seguro de que vas a poder crear una nova de hielo?

Azn: ¡Es lo mejor que tenemos! ¡Tú y Xela intentaréis mantener la nave estable! ¡Bareth y Orlac, quedaos fuera y aguantad el cabel que me sujetará! ¡Acercarme lo justo para poder congelar el volcán!

Xela: ¿Y qué pasa co los demás? ¿Crees que les irá bien?

Azn: Esperemos que sí. Pero yo estaría más preocupado por nosotros. ¡Bareth, Orlac! ¡Ahora!

  • Bareth y Orlac sujetan el cable y Azn va bajando lentamente al volcán. Mientras tanto, Gahrenn sigue corriendo, y cada vez está más cansado.

Gahrenn: ¡Arf! ¡Arf! ¡Nunca debí dejar de correr!

Gahrenn: ¡UAAGH! ¡No! ¡Ésto ya sí que no!

  • Gahrenn lo dispara con su lanzador de Thornax y hace retroceder al Kane-Ra. Araon aparece justo detrás del Rahi.

Araon: ¡¿Qué haces?! ¡¡Ese era nuestro medio de transporte!!

Gahrenn: ¡Uy!

  • Los dos Toa siguen corriendo con los Skrall pisándoles los talones.

Gahrenn: ¿Cómo te las habías apañado para conseguir ese Rahi como transporte?

Araon: ¡Tengo una máscara de la traducción! ¡Puedo hablar con ellos si...! ¡¿Qué importa eso ahora?!

  • Aithinyc aparece volando con su máscara de la levitación sujetando a Salocin.

Aithinyc: ¡Ahora! ¡Elévalos!

  • Salocin utiliza su máscara de la telekinesis para elevar a Gahrenn y a Araon al cielo. Luego los cuatro Toa se van. Mientras tanto, Azn está cargando su Nova, mientras que los otros Toa cumplen con sus funciones.

Azn: ¡Ahora! ¡Soltadme!

Orlac: ¿Estás seguro?

Azn: ¡Tú hazlo!

Bareth: ¡Vale! ¡Pero como te mueras, te mato!

  • Bareth y Orlac sueltan a Azn y la nave se aleja del volcán. Azn casi cae a la laba pero libera su Nova antes de caer, por lo que consigue congelar el volcán por completo, parando la erupción. Azn cae al suelo congelado y tarda en conseguir recobrar la consciencia.

Azn: Uuuuf... ¿De verdad soy capaz de hacer todo ésto?

Kudrat: Ésto y mucho más.

Azn: ¡Tú!

Kudrat: Sí. Yo.

Azn: ¡Piérdete!

Kudrat: Pero antes, un mensajito de mi superior. Pronto llegará el momento en el que cumplas con tu destino. Pero es completamente adverso al de tu equipo.

Azn: ¿Insinúas que mi destino no era ser un Toa?

Kudrat: ¡Al contrario! ¡Son tus hermanos los que lo creen!

Azn: ¿Y qué sabrás tú de ellos?

Kudrat: ¿Y qué sabes tú?

  • Azn se sorprende.

Kudrat: Me voy de nuevo. Ojalá tengamos otro momento para hablar.

  • Kudrat se va utilizando sus poderes de Gravedad.

Azn: ¿Qué?

  • El resto de los Toa Solaris bajan en la nave.

Aithinyc: ¡Eh! ¿Estás bien?

Gahrenn: ¡Menudo desastre! ¡Tienes que enseñarme a hacer ésto!

Azn: Bueno cuando quieras yo te puedo...

¿?: Ven conmigo. Sé parte de mí.

Azn: ¿Eh? ¿Lo habéis oído?

Aniroc: ¿Los Skrall?

Azn: No. Nada, Supongo que fue eso.


Skrall: ¿Y por que deberiamos de creerte?

Kudrat: Porque mis jefes tienen las habilidades para haceros mas fuertes.

Skrall: ¿Despues de matar a diez de nuestros hermanos? ¿Cómo quieres que aceptaremos una oferta de un Toa?

Kudrat: Y decidme. ¿Cuantos más de vuestros hermanos pensáis perderder por esta Aldea? Y por cierto. Hay muchos Toa en éste planeta que perdieron el honor hace mucho tiempo, pero yo no soy uno de ellos, lo cual me excluye del asesinato. Con mi cliente, llegaréis a lograr lo imposible. ¡Controlar las Sombras!

Skrall: Hm... ¿Cómo nos lo puedes asegurar?

Kudrat: Yo no. Sino él.

  • Aparece una nube de antidermis.

¿?: Venid... Conmigo. ¡Formad parte de mi poder!

Capítulo 11: "Infestación"Editar

Jaller: ¡Eh! ¡Basta de hacer el vago! ¡Tenemos una misión para que mantengáis la racha!

Azn: ¿De que se trata?

Jaller: Hemos sellado un sector de la Aldea.

Aithinyc: ¿Y a que se debe eso?

Hahli: Una extraña sustancia a estado invadiendo el lugar varios matoran se han comportado de manera agresiva.

Azn: ¿Qué clase de sustancia podría hacer algo así?

Jaller: Tú, que has estado en la isla de Mata Nui, conocerás perfectamente la sustancia que poseyó a los rahi: el Antidermis.

Gahrenn: ¿Eh? ¿Tenemos que ir allí? ¿Y si nosotros también nos volvemos agresivos?

Jaller: No os preocupéis. Se os laba con protodermis pura y como nuevos. La cuestión es que debéis meter esa antidermis en esos contenedores.

Azn: Más vale que sea solo eso. No estoy dispuesto a perder a mi equipo por esta ridícula mision. Si ésto se pone mas peligroso nos retiramos del lugar.


Azn: Bueno. Cada uno de vosotros tomará éstos contenedores. Llenaréis esos contenedores de Protodermis pura y los meteréis en ese vehículo. Si alguien tiene una preg...

  • Salocin levanta la mano

Salocin: ¡Yoyoyoyoyoyo! ¡Escogeme! ¡Yo! ¡Yo!

Azn: Veeeenga. Preguuunta.

Salocin: ¿Y qué pasará cuando llenemos nuestro contenedor?

Azn: Pues coges otro y lo llenas. Por cierto. Estar alerta, pues se han visto unos cuantos Skrall merodeando por la zona.

Xela: ¡Por fín! ¡Vamos a crear polvo!

Aaron: ¿No puedes pensar en otra cosa?

Xela: Por lo menos, yo sé manejar un arma.

Aaron: Y yo sé hacer trampas.

Xela: ¿Y si no tienes tiempo suficiente para crear una de tus trampitas?

Aaron: Para eso estás tu.

Xela: ¿Para defenderte?

Aaron: No. Para usarte como escudo.

Aniroc: ¡¿Queréis callaros?!

Azn: Bueno. Tengo que ir a informar a Turaga Vakama sobre nuestro entrenamiento.

Gahrenn: Yo te acompañaré.

Azn: No te necesito, gracias.

Gahrenn: Pero...

Azn: ¡Que me dejes!

  • Todos miran a Azn.

Azn: Te he dicho que no quiero tu ayuda.

Bronwyn: Pues yo creo que sí te vendría bien. Se lo debes.

Azn: ... Está bien, pero no te acostumbres.


Azn: Las cosas se estan calmando por la aldea. Puede que ésta guerra sea mas corta de lo que esperábamos.

Vakama: Me alegro de tu optimismo Azn. Gahrenn. ¿No te habrás encontrado con ese Toa del Aire por casualidad?

Gahrenn: No le he vuelto a ver, pero me entran náuseas cada vez que pienso en él.

Azn: Eso no es bueno. ¿No tienen ninguna psita de su paradero?

Vakama: No. La única pista que tenemos es la descripcion de Gahrenn: Un Toa de Aire con una Gran Volitak.

Gahrenn: ¡Yo no tengo una gran Volitak!

Vakama: Me refería, obviamente, al Toa que viste, no a la tuya.

Gahrenn: Oh. ¡Ji ji ji! Lo siento.

Azn:... (No creo que ese tipo sea un Toa de Aire. Sus poderes no se asemejaban en absoluto.)

¿?: Despierta. Abre los ojos.

Gahrenn: ¡Jei-Jou! ¡Despierta! ¡Abre los ojos!

Azn: ¿Q-? ¡¿Quieres dejar de hacer eso?!

Gahrenn: Lo siento.

Vakama: Bueno... Proseguid con vuestra mision.

Azn: ¡Sí Turaga!

  • El comunicador se apaga.

Gahrenn: Bueno... Nos toca hacer la faena. Como bien dicen: "mente sana, cuerpo sano".

Azn: Gahrenn, Tengo un mal presentimiento sobre esta misión.

Gahrenn: ¿Por qué? Estamos a prueba de Antidermis

Azn: Lo sé. Es solo que... Éste brote de Antidermis no es normal. Ésta sustancia debió haberse extinguido con el resto del universo Matoran hace mucho.

Gahrenn: ¡Déjame adivinar! Crees que vamos derechitos a una trampa.

Azn: Posiblemente. Toda preocupación es poca.

Gahrenn: ¡Ése es el Azn que yo esperaba ver! Vakama no tardará en devolverte su confianza.

Azn: Ya... (¡Sí, claro!)


Olrac: ¡Xela! ¿Se puede saber a qué viene eso de llevar tantas armas? ¿Y por qué las tiene que llevar Salocin?

Salocin: Si... pesan... MuuuUUAAAGH!!

  • Salocin cae al suelo por el peso de su equipamiento.

Orlac: ¿Mucho?

Salocin: Mucho.

Xela: ¡Eh! ¡Cuidado con eso!

Araon: ¿Se puede saver a dónde vas con todo eso?

Xela: Bueno. Nos han pedido llevar todo lo que podamos ¡Pues llevare todo lo que pueda! ¡Soy el nuevo Xela!

Araon: ¡Tranquílizate! ¡Sé que te gustan los ambientes hostiles, pero no es para tanto!

Xela: ¡Ya, ya! Oídos sordos.

Araon: ¡Madura!

Xela: ¡Eso díselo a los Thornax!

Aniroc: Ya casi hemos llegado.

Aithinyc: Y los tanques ya están preparados.

Bareth: ¿Sabéis? Cuando dijeron que nos iban a dar Armadura de Protodermis, me imaginé un chorrito sobre nuestras armaduras, no una armadura que cubre tres veces nuestro cuerpo.

Bronwyn: ¡Deja de quejarte!

Bareth: ¡Señorita! Creo que estás confundiendo el término "quejar" con "argumantar".


  • Dentro de la cabeza de Azn.

Azn: ¿Dónde estoy? ¿Aún estoy soñando?

¿?: Llevas todo éste tiempo soñando en la luz. ¡Es el momento de despertar en el mundo de las Sombras!

Azn: ¿Qué?

¿?: ¡Despierta!

Gahrenn: ¡Que despiertes, sobao!

Azn: ¡UAAH! ¡Deja de...! ¡Bah! ¿Qué quieres?

Gahrenn: Quiero que sepas que la situaciión es peor de lo que imaginábamos.

  • Cuando los Toa Solaris salen de la aeronave ven a todo el área inundada de Antidermis.

Azn: No nos informaron sobre ésto. No nos bastará con nosotros. Necesitaremos otros seis o siete para limpiar ésto.

Jaller: El caso es que los demás no pueden ayudar. Por eso os hemos llamado. Sois el equipo más numeroso que tenemos.

Aithinyc: Y los demás están en...

Jaller: Construyendo una barricada para asegurar nuestra posición.

Olrac: ¿Tan rápido se extiende?

Jaller: Si. Lo que hace unas horas era una fuente ahora es un lago. ¡A éste paso se convertirá en un océano!

Azn: Ésto no va a solucionarse con unos simples contenedores.

Jaller: Lo sé. Pero tenemos la suerte de que a la cima de la montaña hay una planta de extracción de Protodermis.

Xela: ¿Y a qué esperamos? ¡Hay que hacerla volar en pedazos!

Araon: Tú y tus soluciones extremistas. ¡Cómo no!

Bronwyn: ¡Callaos! No vamos a solucionar nada de ese modo.

Jaller: Nuestro plan es crear un conducto que pase de la planta a la zona infectada. Ya hay unos Toa trabajando en ello, pero necesitan ayuda. Aunque el problema más gordo es que los alrededores de la zona infectada están muy poblados, y el tiempo no está a nuestro favor, se aproxima un ciclón enorme.

Aniroc: Y cuando llegue, deduzco que el ciclón esparcirá la antidermis por toda la aldea si no hacemos algo pronto.

Gahrenn: ¡Eso! ¡Todo a la vez! ¿Qué es lo siguiente? ¿Una erupción volcánica? ¿Terremoto? ¿Lluvia de meteoritos?

Jaller: Bueno. Yo voy a dirigir la extracción. Encárgate de ésto, Azn.

  • Jaller se va.

Azn: Muy bien. Nos dividiremos en dos equipos: Aithinyc, Bareth, Xela y Araon vendréis conmigo e iremos a ayudar en el conducto de la planta. Los demás iréis a ayudar con la evacuación de los aldeanos. Gahrenn... Tú irás a ganarnos un poco de tiempo.

Gahrenn: ¿Cómo que ganaros tiempo?

Azn: Lo que oyes, Gahrenn. Utilizarás tus poderes elementales para decelerar el ciclón.

Bronwyn: ¡Para el carro! ¡Quizá Gahrenn sea un Toa del Aire, pero dudo que sea capaz de parar un ciclón de semejante calamidad!

Azn: Pues tendrá que apañárselas.

Bronwyn: ¡Le estás enviando a...!

Gahrenn: Bronwyn. Déjalo. Me pondré a ello.

Azn: Bien. ¡A trabajar!

  • Todos, después de un incómodo silencio, se van a sus puestos de trabajo. Bronwyn sigue a Gahrenn.

Bronwyn: ¡Gahrenn! ¡Vas en dirección a una sentencia de muerte! Si no conociera bien a Azn, diría que...

Gahrenn: ¡Bronwyn, no dwjes volar demasiado tu imaginación! Mira. Sé que es peligroso, y que Azn está resentido conmigo. Por eso, el único modo de hacer las paces es no llevarle la contraria.

Bronwyn: ¡Pero...!

Gahrenn: No te preocupes. Estaré bien. Volveremos a vernos. Lo juro.

Bronwyn: Vale... ¡Pero te tomo la palabra! ¿Eh?

  • Bronwyn y Gahrenn se separan.

Capitulo 12: "El Ojo del Huracán" Editar

  • Gahrenn está en frente del ciclón, que comienza a convertirse en un huracán.

Gahrenn: Uf... Estoy empezando a arrepentirme de no haberme negado. ¡Debí haber escuchado a Bronwyn!

  • Kudrat se aproxima a Gahrenn, y como está usando su Kanohi Volitak, Gahrenn no ha notado su presencia y no sabe que lo tiene a tres metros.

Kudrat: (Ya lo creo. No haces más que ponérnoslo fácil).


Azn: ¡Aithinyc! ¡Ven! ¡La barricada ya está hecha!

Aithinyc: ¡Voy!

  • Los dos bajan de la barricada.

Azn: Ahora sólo necesitamos rezar porque el conducto esté terminado a tiempo. Si no...

Aithinyc: Todos dependemos de la habilidad de Gahrenn. Aún no puedo creer que le hayas enviado ahí.

Azn: Se las apañará.

Aithinyc: Azn, si no te conociera bien... Diría que estás intentando matarle.

Azn: ¡Sólo es un cicloncito! Podrá con él.

Aithinyc: ¿"Cicloncito"? ¿Has visto acaso las proporciones de ese huracán?

  • Azn se queda estupefacto.

Azn: Ah... Eso se... ¿Se puede saber qué está haciendo ese zoquete?

Aithinyc: ¿Cómo que qué está haciendo? ¡Ni si quiera un Toa del Aire puede manipular su propio elemento cuando va en su contra!

Azn: Bueno. Él accedió a hacerlo. Si ha ido ahí es que se las puede apañar...

Aithinyc: ¡Ha ido ahí para ganarse tu favor! ¡Él quiere ayudarte, convertirte en un líder sabio y fuerte! ¡Pero tú, te alejas de él, le pones otra mejilla! ¡Casi muere por tu culpa y no te ha guardado rencor por ello!

  • Azn se lo piensa y, dándose cuenta de su error, va corriendo y Aithinyc le sigue.

Jaller: ¡Azn! ¿Se puede saber qué te pasa?

Azn: ¡Admito que ha sido un error mío, pero he enviado a Gahrenn a detener ese ciclón!

Jaller: ¡¿Que has qué?!

Azn: ¡Lo sé, y lo siento, pero debo rescatarle a toda costa! ¡A Gahrenn sólo le quedan minutos de vida!

Jaller: ... Muy bien. Entonces, quizá ésto te sirva de algo.

Jaller: Ya te explicaré luego de dónde la he sacado. Si la tormenta es demasiado peligrosa, usa ésta máscara para liberar tu espiritu de tu cuerpo y llegar a Gahrenn con más velocidad. El que consiga verte, no sé cómo lo vas a conseguir.

Azn: Vale. ¡Gracias, Jaller!

  • Azn y Aithinyc se van.

  • Azn y Aithinyc van corriendo por las proximidades del huracán.

Azn: ¡Gahrenn! ¡¡Gahrenn!! ¡Sal de ahí, estés donde estés!

Aithinyc: ¡Será mejor que nos separemos! Ve por la derecha y yo por la izquierda.

Azn: Muy bien. Dame una llamada cuando lo encuentres.

  • Los dos se separan.

  • Gahrenn está intentando retener el huracán. Kudrat sigue cerca de él, sin ser detectado. Aithinyc llega.

Aithinyc: ¡Eh! ¡Gahrenn!

Gahrenn: ¿Qué haces aquí? ¡Vete!

Aithinyc: He venido a buscarte. Azn se ha dado cuenta de su error, y él y yo hemos venido a rescatarte.

Gahrenn: ¡Oh, qué detalle! ¿Crees que me pedirá perdón?

Aithinyc: Ya lo creo. Parec...

  • Una espada le atraviesa el torso a Aithinyc, lo cual, la mata al acto. Aithinyc cae y detrás suyo aparece Kudrat, que se vuelve visible. Gahrenn le ataca.

Gahrenn: ¡¡Miserable!!

  • Kudrat usa sus poderes del Magnetismo para evitar que Gahrenn se acerque. Usa su máscara de la discreción y desaparece. Gahrenn se acerca al cuerpo de Aithinyc.

Gahrenn: ¿Aithinyc? ¡Aithinyc!

  • Gahrenn alza la vista y ve a Azn.

Gahrenn: Eh... ¿Azn?

  • Azn mira la escena horrorizado y ataca a Gahrenn en un ataque de furia, habiendo tomado la idea equivocada del crimen.

Azn: ¡¡GAHRENN!!

Capítulo 13: "El Ángel Caído"Editar

  • En la barricada, los Toa están terminando su trabajo.

Jaller: ¡Excelente! En breves minutos ese brote de antidermis será borrado del mapa.

Salocin: Eh... Disculpa, Jaller. ¿No sabrás dónde estarán Azn y Aithinyc?

Jaller: Los dos se han ido a buscar a Gahrenn.

Bronwyn: ¿Qué? ¿Y por qué no nos lo has dicho?

Jaller: Os necesitaba aquí. Pero no os preocupéis. Tan pronto como la tormenta se calme, enviaré un equipo de rescate, y no. No vais a ser vosotros.

Orlac: ¿Qué? Pero...

Jaller: ¡Haced lo que os digo! Os prometo que estarán en buenas manos.

Orlac: ¿Pero y si no llegan a tiempo? ¿Y si alguno ha muerto ya?


  • Gahrenn es lanzado por los aires por la fuerza de la tempestad y consigue agarrarse a uno de los escombros que está flotando en el ciclón.

Gahrenn: ¿Azn? ¡Azn! ¡Escúchame!

Azn: ¡Ya no escucho más!

  • Azn se abalanza hacia Gahrenn, pero éste consigue evitarlo a tiempo y salta a otro escombro. Azn lo sigue y se repite la acción varias veces.

Gahrenn: ¡No es lo que crees! ¡Te están manipulando!

Azn: ¡Todos me manipuláis!

  • Gahrenn se detiene en un escombro.

Gahrenn: ¡Ya basta!

  • Gahrenn dispara un Thornax, y acierta, pero eso no evita que Azn choque con él y salten disparados fuera del huracán, hacia un bosque de árboles de gran tamaño.

  • En la barricada, los Toa, descansando con preocupación, ven como el huracán se calma.

Xela: ¡Eh! ¡El Huracán se nos está calmando!

Jaller: Eso no significa que podáis ir. En breve los Toa Nuva vendrán a buscarlos. Todo cuanto podéis hacer es esperar lo mejor y prepararos para lo peor.

Aniroc: Eso no ayuda.

Orlac: Y aún así, tiene razón.


  • Gahrenn y Azn caen en el bosque. Azn se incorpora y ataca a Gahrenn, quien no hace más que esquivar o bloquar los ataques de Azn.

Gahrenn: ¡Azn! ¡Para! ¡Éste no eres tú!

  • Azn ignora lo que dice y, envuelto en su furia, sigue atacando a Gahrenn cada vez más fuerza. Gahrenn consigue alejarse y Azn le dispara flechas de hielo. Gahrenn las esquiva y agarra un tronco de árbol podrido, activa su máscara de la fuerza y se lo lanza a Azn, quien es arrollado contra otro árbol. Al volver a incorporarse ve que su contrincante no está.

Azn: ¡¡GAHRENN!! ¡¿Dónde estás?!

  • Azn ve unas hojas cayendo y salta a un árbol, escalando hacia una rama en la que pueda ponerse de pie. Gahrenn está en el mismo árbol, pero justo al otro lado, escondido y aguantando la respiración. La rama en la que Gahrenn está sujeto cede y Gahrenn cae.

Azn: ¡¡VUELVE AQUÍ!!

  • Gahrenn crea una corriente de aire para atraer una liana y consigue columpiarse a otra rama más grande. Mira por detrás pero no divisa a Azn. En su lugar, aparece por delante, y Gahrenn le detiene en el último momento.

Gahrenn: ¡Hermano! ¡Deja que te lo explique! ¡Yo no fuí quien la asesinó!

Azn: Una serpiente puede cambiar de piel tantas veces como quiera, pero no deja de ser una serpiente. ¡No vas a salir impune de éste asesinato!

  • Azn vuelve a atacar a Gahrenn, mientras que éste se limita a bloquear.

Azn: ¡No te lo perdonaré nunca, ¿me oyes?! ¡Nunca!

  • Gahrenn le da una patada y escapa, saltando de rama en rama. Azn le sigue.

  • Los Toa Solaris son convocados por Jaller.

Orlac: ¿Qué ocurre?

Jaller: Excelentes noticias. Los Toa Nuva vienen de camino y en seguida se pondrán a buscar a vuestros hermanos.

Araon: ¡Ya iba siendo hora!

Aniroc: ¡Ya que estás diles que busquen también a Bronwyn! ¡No la veo por ningún lado!

Bareth: ¡¿Cómo?! ¿Adónde ha ido?

Xela: ¡Adónde va a ir! ¡A buscar a los otros ella sola, la muy cabezota!


  • En el bosque, pero lejos de Gahrenn y Azn, Bronwyn está buscando a los otros Toa.

Bronwyn: ¡Gahrenn! ¡Azn! ¡Aithinyc! ¡¿Dónde estáis?!

  • En las profundidades del bosque se oye un resonar de espadas. Bronwyn corre hacia allí.

  • Los Toa Nuva están sobrevolando la zona del ya inactivo huracán.

Gali: Vale, entendido.

Pohatu: ¿Que pasa, hermana?

Gali: Me acaban de informar de que una cuarta Toa, Bronwyn, ha ido a buscar a los otros tres, ella sola.

Kopaka: ¡Estos Toa novatos...! Nunca hay forma de hacerles entrar en razón.

Onua: Lo sé. A nosotros tampoco al empezar, ¿eh?

Pohatu: Kopaka... ¿Eso es un cuerpo?

  • Kopaka usa su máscara de la visión.

Kopaka: ¡Lo es!

  • Los Toa bajan. Intentan despertar a Aithinyc pero está muerta.

Lewa: ¡Por los Grandes Seres!

Gali: ¡Los otros podrían correr la misma suerte! ¡Debemos separarnos en dos grupos! ¡Ahora!

  • Pohatu, Kopaka y Gali toman un camino, mientras que Lewa y Onua toman el otro.

  • De vuelta al bosque, Gahrenn y Azn continúan su lucha. Acercándose a unas ruinas de algún templo Vorox, Bronwyn los ve en una rama.

Bronwyn: ¡¿Pero qué hacéis?!

  • Gahrenn se vuelve y Azn aprobecha la distracción para empujarle hacia el templo, pero Gahrenn, mientras cae, utiliza una corriente de aire para tirar de Azn. Bronwyn los sigue, pero no puede entrar en el templo con tanta facilidad.

Bronwyn: ¡Esperad!

  • Gahrenn cae primero al suelo y Azn está a punto de asestarle el golpe de gracia con su espada, pero Gahrenn lo esquiva a tiempo y se incorpora para atacar. Ahora es Azn quien bloquea sus ataques. Sin embargo, Gahrenn es distraído por aquella misteriosa voz.

"¡No, maestro! ¡Ninguno de los dos debe morir!"

  • Azn aprobecha la confusión para atacar. Gahrenn está perturbado, y no puede evitar que Azn le aseste un profundo corte en el pecho. Le coge del cuello y le lanza contra la pared. Bronwyn consigue por fín entrar y ver lo que pasa, pero no puede intervenir. Gahrenn intenta alejarse a rastras de su atacante.

Gahrenn: ¡Ten piedad! ¡Por favor!

Azn: No existe la piedad, "hermano".

  • Azn libera de repente un rayo de Sombras, que atraviesa el pecho de Gahrenn.

Azn: Deberías saberlo mejor que nadie.

  • Azn tortura a Gahrenn con más Rayos de Sombras, dañando su armadura.

Azn: ¡Jamás debiste haberla matado, Gahrenn! ¡Nunca debiste haber buscado venganza a través de Aithinyc!

  • Bronwyn consigue llegar, pero demasiado tarde.

Bronwyn: ¡No!

Azn: No llores por este asesino.

Bronwyn: ¿De qué estás hablando? ¡Gahrenn jamás sería capaz de matarla!

Azn: ¡Ya estoy harto de vosotros! ¡Todos estáis en ésto! ¡Estoy harto de secretos! ¡¡Y como os volváis a cruzar en mi camino, os mataré a todos!!

  • Lewa y Onua sobrevuelan el templo y Azn se va corriendo. Bronwyn se acerca a Gahrenn.

Bronwyn: Gahrenn... ¿Es eso cierto?

Gahrenn: La culpa es... Mía... Sí... Pero no el responsable... *tose* No dejes que... Que se convierta en... En uno de ellos... *tose* Los sueños... La voz... ¿Será éste el... Despertar?

Bronwyn: ¿Qué? ¡G-Gahrenn! ¡Gahrenn! ¡Aguanta un poco! ¡¡Gahrenn!!

  • Gahrenn finalmente sucumbe y muere.

Bronwyn: No...

  • Mientras Lewa y Onua bajan, el cuerpo de Gahrenn queda envuelto en una luz carmesí, y poco a poco, se desvanece hasta desaparecer por completo.

Capítulo 14: "Despertar Oscuro"Editar

Azn (Durmiente): ¿Aithinyc...? ¿Por qué... Tú...?

Kudrat: ¡Oh! ¿Ya has despertado?

Azn: ¡Uoh! ¡Eh...! ¿Dónde estoy?

Kudrat: Tranquilízate. Ahora estas a salvo, amigo mío. Te pillamos corriendo en el bosque sin rumbo. Perdón por dejarte fuera de combate, pero necesitabamos que estuvieses aquí sin saber cómo entrar.

Azn: ¡Tu! ¿Cómo he podido controlar las sombras? ¿Qué ha pasado con Aithinyc? ¿Y Gahrenn...?

Kudrat: ¡Calma! Tranquilízate, y luego hablaremos.

Azn: Tratare de hacerlo, pero... Oye. ¿Cómo te llamas?

Kudrat: No te ofendas, pero eres muy raro. Para tener tantas dudas, vas y me preguntas lo menos importante: mi nombre.

Azn: Has dicho que soy tu amigo cuando no te conozco de nada, por lo tanto, yo creo que tu nombre es lo más importante en éste momento.

Kudrat: ¡Je! ¡Razón no te voy a quitar! Me llamo Kudrat. Soy un Toa del Magnetismo, a pesar de que mi color diga lo contrario. Soy un asesino, y trabajo para el que mejor me pague, y en éste preciso instante, trabajo para los que me pidieron que te trajera aquí.

Azn: ¿Y quienes son los que me querían aquí? ¿Y por qué?

Kudrat: Eso amigo mio, lo aberiguarás pronto.

  • Azn y Kudrat salen de la habitación.

Azn: Espera. Éste sitio me resulta familiar.

Kudrat: Si te refieres a Metru Nui, ¡has acertado! Ésta ruina de ciudad es nuestra guarida. Es enorme, oscura, y perfecta para una ocultación inmediata.

Azn: Hablando de recuerdos malos. ¿Cómo he sido capaz de controlar las sombras? ¿Qué soy yo?

Kudrat: No lo sé.

Azn: Pues necesito que me ayudes a controlar las sombras lo antes posible.

Kudrat: Yo no puedo. Pero apuesto a que las respuestas que buscas te las puede dar Turaga Vakama.

Azn: Necesito hablar con él inmediatamente.

Kudrat: Te dejaria ir, pero...

Azn: ¿"Pero" que?

Kudrat: Necesitas prometerme que volverás.

Azn: Está bien.

  • Ambos caminan por un pasillo y a su derecha se abre una compuerta.

Azn: Eso es...

Kudrat: Uno de mis superiores: Toa Horkan.

Azn: Hola. Un placer. Soy Azn. Un Toa del Hielo.

Horkan: Yo también me alegro de verte, Azn. Bienvenido a nuestra causa. ¿Qué te puedo ofrecer?

Kudrat: Necesita nuevas herramientas.

Horkan: De hecho, he preparado un equipamiento que te va a servir de mucha ayuda. Ésto es una Espada de Hielo Sombría. Me he tomado la libertad de mejorar tu antigua espada de Hielo, de modo que pueda canalizar las sombras que pronto aprenderás a controlar. También tienes un Escudo de Protoacero Sombra. Es perfecto para protegerse de poderes elemenetales de la Luz. Lo mejor de ésta herramienta es que es desplegable, por lo que puedes aumentar su tamaño cuando lo necesites. Y ésto...

Azn: ¿Mi cuerno de hielo?

Horkan: Correcto, pero ahora posee un amplificador de hondas, creando una ultrafrecuencia de sonido, haciendo que Flygon lo escuche en cualquier punto del planeta. En cuanto a lo que tardará en venir a por tí, depende de su fuerza física.

Azn: Bien. Me voy.

Horkan: Y para irte, necesitarás éstos dispositivos. Son Transportadores de Sombras. Introduces las coordenadas, y estarás en tu destino en breves segundos, pero el inconveniente es que sólo tienen un uso, por lo que te recomiendo que te lleves unos cuantos. Pídeme los que quieras. Tengo para dar y regalar.

Azn: Entonces... Tú no hacías esos portales utilizando las sombras. ¿Verdad?

Kudrat: ¿Estás de guasa? ¿A caso has visto a las sombras romper tejidos en el espacio? Ni si quiera eran portales. ¡Estos cacharros son una joya!

  • Azn toma unos cuantos dispositivos.

Azn: Ésto me llevará a donde esté Vakama.

Horkan: ¡A propósito! El cuerno no sólo atrae a Flygon. También sirve para pedirnos ayuda, pero para eso tendrás que apretar el agujero que hay en la parte superior, de modo que yo pueda detectar la ultrafrecuencia.

Azn: Está bien.

  • Azn activa el transportador y desaparece.

Kudrat: Ahora que no está... ¿Podría preguntar los detalles de la operación?

Horkan: No te pagamos para saber detalles que no te incumben. Toma tu recompensa y espera órdenes.

Kudrat: Vale, vale.


Vakama: Aithinyc ha muerto por sus heridas... Gahrenn ha sido asesinado en manos de Azn... ¿Qué más puede salir mal?

Nuju: Clik Clook Claak Clouak.

Vakama: Ya sé cuales son los riesgos.

Matau: Tenemos que tomar medias al respecto. Quien quería a Gahrenn muerto, también quería que Azn lo asesinara por creer que Gahrenn había matado a Aithinyc.

Bareth: Pues yo no soy capaz de imaginar a Gahrenn matando a sangre fría.

Onewa: No lo sabemos todo.

Bronwyn: ¡Gahrenn sería completamente incapaz de hacer semejante cosa!

Whenua: Esos dos Toa estaban muy enemistados. ¿Cómo sabemos que ésto no era por venganza?

Vakama: No. Estoy de acuerdo con ellos. Gahrenn nunca ha actuado por sus instintos. Siempre se piensa dos veces lo que hace, y ha hecho lo posible para acabar con su enemistad. Todo ha tenido que ser una trampa.

  • Azn derriba la puerta y aparece.

Azn: ¡Vosotros no estuvisteis allí!

Vakama: ¡Azn!

Azn: Lo ví con mis ojos. No había nadie más allí. ¡Fue ese asesino reencoroso quien la asesinó!

Bronwyn: ¡No tergiverses las intenciones! ¡Fuiste tú el que dijo que nos matarías a todos por ello!

Azn: ¡Calla!

  • Azn lanza una flecha de hielo a Bronwyn, pero Orlac la quema a tiempo antes de que la alcance.

Azn: Ahora, Turaga, dime quién soy yo. ¿Por qué puedo controlar dos poderes elementales?

Vakama: ¿Cómo?

Azn: Te escuché hablando con Gahrenn tras lo de los Skrall. Dijiste que no podía ser un Ko-Matoran. ¿Quién soy yo?

Onewa: ¡Cálmate! ¡No queremos más muertes de las que...!

Azn: ¡No me digas que me calme! ¡No voy a parar hasta que me digáis la verdad!

Whenua: Pero...

  • Azn está a punto de atacar a los Turaga.

Vakama: ¡¡Eres un experimento!! ¡Un prototipo!

  • Azn se detiene.

Azn: ¿Que?

Vakama: Los Grandes Seres, tras crear a todos los Matoran normales, crearon una clase superior a todas. Una que podia absorber poderes elementales, y tú, fuiste el primero de todos, y su líder. Sin embargo, vuestra ambición creció rápido, y comenzasteis una campaña para derrocar al Gran Espíritu y absorber su energía para proclamarte como el nuevo Gran Espíritu del Universo Matoran.

Azn: No... ¡Basta!

Vakama: ¡Pero los Grandes Seres os detuvieron! ¡Tú fuiste capturado y te borraron tus recuerdos para hacerte pasar por un Ko-Matoran llamado Azn!

Azn: ¡Ya basta! ¡¿No podías habérmelo contado?!

Vakama: Te oculté la verdad para protegerte de lo que te podrías convertir si lo descubrías. ¡Y tenía razón, parece ser!

Azn: ¡NO! ¡La ocultaste porque eres un egoísta cobarde que tiene miedo de las sombras!

Vakama: ¡Pero...!

Azn: No voy a matarte hoy, porque he encontrado lo que buscaba. Pero pronto, todos moriréis, u os arrodillaréis ante mí, suplicándome clemencia.

Bronwyn: ¿Qué clemencia? ¡¿La misma clemencia con la que mataste a Gahrenn?!

  • Azn no dice nada. Activa su transportador de Sombras y desaparece.

Orlac: ¡Eh! ¡Vuelve!

Vakama: ¡Déjalo! Ya no es un aliado. Cuanto más lejos estemos de su odio, mejor.

Araon: ¡No lo entiendo! ¿Por qué no se lo dijiste?

Vakama: Azn está en lo cierto. Tenía miedo, pero no de las Sombras, sino de en lo que se podría convertir si lo descubría.

Xela: Para mí sería más importante saber... ¿Cómo sabías sus orígenes?

Vakama: Desde hace tiempo, pero no lo averigué yo.

Dume: Fuí yo el que se lo contó. Cuando era un Matoran, antes del lanzamiento de nuestro Universo, conocí a un Matoran renegado que estaba escapando de los Grandes Seres, por poder controlar todos los elementos a la vez. Ese Matoran me lo explicó todo, y me dijo que por culpa de un tal "Aznet", los de su raza estaban siendo buscados por el peligro que podían representar. En caunto ví a Azn, me acordé de todo, y se lo expliqué a Turaga Vakama. Lamento que hayas tenido que cargar con mi responsabilidad, amigo mío.

Vakama: Aunque no fuera así, Azn nos querría muertos de todos modos.

Aniroc: Aithinyc, muerta. Lo único que puede mantener a Azn en la realidad.

Bronwyn: Gahrenn, muerto. Lo único que podría ayudarnos a recuperar a Azn. No le volveremos a ver.

Capítulo 15: "Renacer"Editar

  • Hay un vacío negro, en el que no hay nada. Gahrenn está ahí, pero no en su forma corpórea.

Gahrenn: ¿Dónde...? ¿Dónde estoy? ¿Dónde estoy?
No puedo... Ver... Respirar... Escuchar... Sentir... Vivir...
¿Qué es esto? ¿Estoy muerto?

  • Pasa un rato.

Gahrenn: Tengo miedo... No quiero estar sólo... Quiero volver... Quiero...

"Maestro... El Momento de despertar ha llegado."

Gahrenn: ¿Quén eres? Tu voz no suena como... Sonido. Pero sé que me estás hablando.

"¡Sé fuerte, maestro!"

Gahrenn: Te recuerdo. Eres la que me ha estado hablando en mis sueños. ¿Quién eres?

"Antes, debo saber si estás listo para despertar."

Gahrenn: ¿Despertar de qué? ¿Qué pasa si despierto?

"Tu vida no volverá a ser la misma. Puede que nunca vuelvas a ver a tus seres queridos con vida. Puede que vivas el resto de tu vida sólo. Puede que tu proósito no se cumpla, y todo el planeta quede sumido en la oscuridad, por tu culpa. Pero te ofrezco una segunda oportunidad. Una oportunidad en la que tendrás que luchar, y entender la verdad. Pero te lo advierto: la verdad duele."

Gahrenn: He fracasado una vez. ¡No voy a hacerlo dos veces!

"tu destino está sellado entonces. ¡Despierta, Maestro!"

  • Lo negro cobra un color rojizo. Gahrenn abre los ojos, pero está cegado por una luz roja.

Gahrenn: Ouf... ¡Mis ojos...! ¿Dónde estoy?

  • Gahrenn recupera su vista con totalidad. Está en una habitación construída con piedras muy oscuras, pero decorada con preciosas gemas rojizas, que dan una luz del mismo color. Hay una espada en el centro, clavada en un pedastal. Gahrenn se acerca a investigar, y la agarra.

Gahrenn: No sé si debería hacerlo, pero si no soy yo... ¿Quién lo hace?

  • Gahrenn saca la espada de su pedastal, la cual comienza a brillar, y de ella salen unas llamas de energía rojas, las cuales se rematerializan en una especie de proyección humanoide femenina.

Lunnaris Inika: Aquel que fue elegido por mi creador ha regresado. Me alegro de que por fín podamos tener un contacto directo, maestro.

Gahrenn: ¿Tú? ¿Quién...?

Lunnaris Inika: Comprendo tu confusión, maestro, pero la vida en Spherus Magna tiene las horas contadas. Yo soy el espíritu que conecta con la Estrella Roja. Lunnaris Inika fue el nombre que se me dio.

Gahrenn: ¿Espíritu? No comprendo.

Lunnaris Inika: "Espíritu" es sólo un título. En realidad soy la conciencia que vive en la espada que sostienes en tu mano, pero sí que puedo conectar con la Estrella Roja. La espada que posees es la llave, más conocida como la Hoja de la Estrella, según mi creador, que fue forjada a partir del propio núcleo de la Estrella Roja.

Gahrenn: ¡Vaya! ¿Y yo soy el portador?

Lunnaris Inika: En efecto. Sin embargo, el hecho de transportar aquí y reconstruir tu cuerpo para impedir que revivieses en la Estrella Roja me ha costado a mí, y a la Hoja, dos terceras partes de nuestro común poder, pero aún así podremos proceder a nuestras funciones.

Gahrenn: ¿Qué funciones?

Lunnaris Inika: Mi creador me especificó que mi maestro sería el que guiaría a los Toa protectores del Sol. El que entraría en las tres ermitas de los Grandes Seres y se le revelarían los tres fragmentos de la canción de Solis, en el que se revela la forma de derrotar al mal que acecha al planeta.

Gahrenn: Yo... ¿De verdad ese es mi destino?

Lunnaris Inika: Sí, maestro. Sobre tus hombros descansa el triunfo de la vida. Si fracasas, todo será consumido.

Gahrenn: ¿Y no puedes darme más detalles?

Lunnaris Inika: No, maestro. La información de la que carezco se encuentra en las canciones.

  • Gahrenn y Lunnaris Inika salen de la habitación y se dirigen a la salida.

Lunnaris Inika: Espera, maestro. Necesitarás más máscaras para aumentar tus posibilidades de supervivencia, y dado que todavía no sabes controlar la Hoja de la Estrella, necesitarás otras herramientas, y posiblemente armadura. Hay un almacén allí.

  • Los dos se dirigen al almacén.

Gahrenn: ¡Ualaaaa! ¡Menudo almecén!

Lunnaris Inika: Puedes abastecerte con todo lo que precises necesario. Para eso fue construído.

Gahrenn: Su función. ¿Eh?

  • Gahrenn va al almacén, y escoge con prisa su equipaje. Vuelve unos minutos más tarde.

Gahrenn: ¡Mira! ¡He cogido un lanzador de Ganchos, un par de espadas duales, un Lanzador de Discos Kanoka... ¿Y qué opinas de mi nueva armadura de Protoacero? Tiene un par de lanzadores Thornax ocultos en la armadura de los brazos. ¿A que mola?

Lunnaris Inika: Tenemos una función que cumplir.

Gahrenn: ¡Oh! Claro. Perdón. Supongo que me he emocionado un poco.

  • Los dos salen por fín del Santuario Solar.

Gahrenn: ¿El Templo del Sol? ¿Hemos estado aquí todo éste tiempo?

Lunnaris Inika: En realidad su nombre es "Santuario Solar", pero así es. Parece que tomaste la dirección contaria a la que estabas destinado.

Gahrenn: ¡Gajes del oficio, supongo!

Lunnaris Inika: Bien. Hora de partir. Llámame cada vez que necesites mi asistencia.

Gahrenn: ¡Sí, una cosa! ¿Te importa que te llame "Li"?

Lunnaris Inika: ¿Cómo? ¿Por qué?

Gahrenn: Lunnaris Inika es muy largo y aburrido, pero Li suena mucho mejor. ¿No crees?

Lunnaris Inika: Li... Me gusta. Por cierto. ¿Cómo te llamas, maestro?

Gahrenn: Soy Gahrenn.

Lunnaris Inika: Está bien, maestro Gahrenn.

  • Lunnaris Inika se introduce en la espada. Gahrenn comienza su viaje.

Capítulo 16: "Alianzas"Editar

  • Kudrat está adiestrando a Azn en el duelo. Azn ataca y Kudrat se defiende.

Kudrat: ¡No te limites a ataques estándar! ¡Usa los no ortodoxos!

  • Azn comienza a realizar ataques más variados en ritmo y en potencia.

Kudrat: Bien... Pero tienes que observar mi estilo de lucha y encontrar el momento perfecto para desarmarme.

  • Azn consigue que Kudrat pierda el equilibrio y casi le da el golpe de gracia, pero Kudrat lo esquiva y se aleja.

Kudrat: ¡No está mal!

  • Azn corre hacia él para atacar, pero Kudrat utiliza sus poderes del Magnetismo para hacer que Azn tropiece. Éste se incorpora y ataca de nuevo.

Kudrat: Aprende a predecir las ventajas que pueda tomar tu enemigo sobre tí... ¡Estás aguantando tu espada demasiado fuerte!

  • Kudrat da un golpe a la espada de Azn y le desarma.

Kudrat: ¿Ves lo que quiero decir? ¡Tú vas y te lo tragas!

Azn: Me parece increible lo que estoy aprendiendo. Creía que lo sabía todo, pero he descubierto que hay gente más poderosa que yo.

Kudrat: Es un error muy común, amigo mío. Pero en el campo de batalla es inaceptable tener una idea así. Recuerda lo que te dije. Si quieres ganar contra los más poderosos Toa, debes tener el miedo, la sorpresa, y la intimidación de tu parte. Porque si te faltan alguno de esos elementos, será mejor que te retires.

Azn: Lo sé. Fue así como derroté a Gahrenn.

Kudrat: No... Le derrotaste porque él no quería luchar. Pero imagina lo que hubiese pasado si estuviese dispuesto a luchar.

  • Toa Bilem se acerca a los dos.

Bilem: Azn. Vexun ha requerido tu presencia. Si eres tan amable...

  • Azn coge su espada y él y Kudrat siguen a Bilem. Llegan a una sala en la que están los Toa Vexun, Akronn, Gira y Horhan.

Vexun: Bienvenido, Aznet. Es un honor volver a verte.

Azn: Prefiero que me llamen Azn, pero encantado. Deduzco que sois como yo.

Bilem: Así es, Azn. Todos hemos sido Omni-Matoran. Todos somos capaces de absorber poderes elementales y hacerlos nuestros.

Azn: O sea, que puedo controlar más que el hielo y las Sombras.

Horkan: Eso depende de lo que hayas absorbido. Nuestra habilidad nos permite absorber energía elemental, pero como todo, se acaba agotando, a excepción de nuestros elementos principales.

Azn: ¿Y por qué estoy aquí?

Vexun: Porque fuiste tú quien empezó todo esto, y creímos oportuno acabarlo contigo. Aunque, no vamos a darte el mando, dado que perdiste los recuerdos y ya no eres el que fuiste. Sin embargo, aún puedes demostrar que parte de Aznet queda en tí. Y ahora que eres un Toa, puedes convertirte en un guerrero formidable.

Azn: ¿Y eres tú el que está al mando?

Vexun: No. Nuestro lider cree que todavía no estás listo para verle. Es más de lo que puedes imaginar. Con el tiempo, lo conocerás.

Azn: En ese caso, permíteme una pregunta. ¿Cuales son vuestras intenciones?

Vexun: Venganza. Cumplir con nuestro destino. Reinar Spherus Magna, como tú nos dijiste.

Azn: ¿Y eso qué implica?

Vexun: Destrucción. Muerte. Dos medios para alcanzar la paz y la unificación planetaria.

Horkan: El fin justifica los medios, hermano. Tú nos lo enseñaste.

Azn: Supongo que no me queda remedio después de lo que he hecho. Os ayudaré a construir este nuevo mundo juntos. ¿Qué queréis que haga?

Akronn: Supongo que estarás familiarizado con la guerra que desataste entre los Matoran-Agori contra los Skrall. ¿No?

Azn: Sí. ¿Por qué?

Akronn: Porque podrían ser nuestros peones. Podemos hacer que se unan a nuestra causa y utilizarlos para poner a prueba la fuerza de nuestro enemigo. Cuando su guerra haya terminado, ganen o pierdan, nosotros atacaremos a los debilitados Matoran y Agori.

Bilem: Por supuesto, debemos persuadirles. Son guerreros nobles y respetables, pero también son presa de su ambición. Tú y Kudrat partiréis ahí y les ofreceréis poder y riquezas que hemos recogido para ellos.

Azn: ¿Yo? ¿Y si recuerdan quién lanzó la primera piedra?

Bilem: ¡Ja! ¡Las riquezas que les vais a ofrecer les harán olvidar!

Kudrat: Además, me tienes a mí. Deja que yo hable y aprende del maestro.

  • Horkan les da a Azn y a Kudrat dispositivos de portales de sombras.

Vexun: Luego, Kudrat, volverás para informar, y tú y Bilem os reuniréis con Azn y los tres encabezaréis el primer asalto contra los Cazadores de Huesos. No han querido unirse a nosotros por las buenas, así que tendremos que utilizar otros medios más persuasivos.

Kudrat: ¡Por supuesto!

Azn: Partiremos enseguida.

  • Azn y Kudrat activan los dispositivos y desaparecen.

  • Azn y Kudrat aparecen en el campamento Skrall. Todos los Skrall se vuelven hacia ellos y apuntan armas.

Kudrat: ¡Venimos a haceros una oferta y a pagaros por adelanto! ¡No hay razón para volverse hostiles!

  • Los Skrall se lo piensan.

Skrall: Os llevaremos con nuestro portavoz. Pero debéis dejar las armas.

Kudrat: Como deseéis.

  • Kudrat les entrega sus armas y Azn al principio se resiste, pero al final las entrega. Los Skrall los llevan con su portavoz, Branar.

Branar: Ya he oído vuestras intenciones. ¿Cual es vuestra oferta?

Kudrat: Mis superiores requieren un ejército, y están dispuestos a pagar.

Branar: Creí haber oído por adelantado.

  • Kudrat y Azn sueltan sus mochilas, las abren, y dejan caer lingotes dorados.

Kudrat: Y ésto es sólo la cuota de entrada.

Branar: ¿Cuanto sería el total... Si escogiesemos unirnos a vuestros superiores?

Kudrat: Lo suficiente para poder vivir como reyes. Si aceptáis, mis superiores traerán el resto. Si libráis esta guerra por nosotros, serán vuestros.

  • Branar se lo piensa.

Kudrat: ¿Os parece peligroso? Por eso vamos a ir a buscar a los Cazadores de Huesos. No han querido ser razonables, así que nos gustaría que nos ayudaseis a tomar medidas más drásticas hasta que se vuelvan a unir a vosotros. Juntos, seríais imparables.

Branar: Para que puedan unirse a nosotros... Deberíamos acabar con su líder... Metus.

Azn: ¿El Agori traidor? ¿Recuperó el mando?

Branar: Nosotros no quisimos unirnos a él otra vez, después de traernos la ruina. ¿Por qué no? Estaremos encantados de librar esa guerra vuestra.

  • Kudrat y Branar se dan la mano.

Kudrat: ¡Excelente! Yo iré a informar a mis superiores. Mi amigo se quedará aquí y comenzaremos cuando uno de mis superiores venga aquí trayendo vuestra futura recompensa.

Branar: Estaremos esperando.

  • Kudrat se acerca a Azn.

Kudrat: Oye... No metas la pata, ¿vale?

Azn: Claro. No te preocupes. ¡Buena suerte!

Kudrat: ¡Gracias, amigo mío!

  • Kudrat activa un dispositivo y desaparece.

Capítulo 17: "La primera canción" Editar

  • Gahrenn acaba de llegar a una colina cercana a las afueras de Tajun.

Gahrenn: Oye... ¿Se te ocurre una forma de salvar al planeta sin Aithinyc?

Lunnaris Inika: No va a ser posible realizarlo sin ella. Pero si su mente no fue dañada, todavía la podemos recuperar.

Gahrenn: ¿Como hiciste conmigo?

Lunnaris Inika: No. Es tarde para reconstruir su cuerpo. Además, agotaría todo mi poder y energía vital.

Gahrenn: Bueno. Pues ya me dirás. Por cierto. Creo que ya hemos llegado al lugar que especificaste. ¿Por donde es?

Lunnaris Inika: Desenvaina la espada. Iluminaré la hoja cuando la apuntes en el camino correcto.

  • Gahrenn lo hace y apunta lentamente a su alrededor, hasta que la hoja de su espada se ilumina y camina en esa dirección.

Gahrenn: Li. ¿Te importa que te haga una pregunta?

Lunnaris Inika: Adelante.

Gahrenn: La espada de algún modo es tu cuerpo. ¿No?

Lunnaris Inika: En realidad es un recipiente, pero algunos de mis creadores lo llamaron "cuerpo", así que en cierto modo, lo es.

Gahrenn: ¿Eso implica que sientas dolor cada vez que la espada recibe algún golpe?

Lunnaris Inika: No, maestro. La espada es una herramienta de destrucción. Tener sentido del tacto sería irrelevante además de innecesario.

Gahrenn: La verdad es que era bastante obvio. Pero tenía curiosidad.

  • Gahrenn llega a una especie de gravado en una pared de la colina.

Gahrenn: ¿Es aquí?

Lunnaris Inika: En efecto. Clava la espada en el hueco. Eso abrirá la puerta.

  • Así lo hace Gahrenn, y la puerta se abre lentamente.

Gahrenn: No creo que ésto resulte difícil. Quiero decir, que siendo un templo iluminado como el Santuario Solar, debería...

  • La puerta se abre del todo, y da lugar a una cueva oscura y lúgubre. Gahrenn se frustra.

Gahrenn: La boca me pierde...

  • Gahrenn entra en la cueva. A continuación, la puerta se cierra.

Gahrenn: Vas a iluminar ¿Verdad?

  • Lunnaris Inika activa la luz de su hoja.

Gahrenn: Gracias.
Oye... ¿No crees que los Grandes Seres podrían haber puesto un suelo limpio y un ambiente más iluminado?

Lunnaris Inika: Los Grandes Seres no lo vieron necesario. Encontraron la cueva y decidieron ocultar la ermita en las entrañas de la cueva.

Gahrenn: ¡Aaaah! Conque la ermita está DENTRO de la cueva. ¿Y cuanto tenemos que caminar hasta llegar a las entrañas?

Lunnaris Inika: Aproximadamente dos Kios.

Gahrenn: Bueno. Podré soportarlo.

Lunnaris Inika: Luego, debería advertirte que las bestias cavernarias no fueron desalojadas de la cueva cuando fue sellada. Y creo recordar que tenían un hambre voraz.

  • Gahrenn se detiene.

Gahrenn: Tienes suerte de que confíe en mis habilidades Toa y de que la puerta esté cerrada, porque si no, te juro por el Gran Espíritu que más rápido que Pohatu Nuva me ponía a huir, y aquí te quedabas.

Lunnaris Inika: ¿Cómo?

  • Gahrenn vuelve a avanzar.

Gahrenn: ¡Que me acabas de meter miedo!

  • Gahrenn continúa andando un buen rato.

Gahrenn: Bueno. Por lo menos no nos hemos cruzado con ningunas de esas bestias cavernícolas.

Lunnaris Inika: El término correcto es "cavernarias".

Gahrenn: ¿Y qué?

  • Una bestia se alza detrás de Gahrenn.

Lunnaris Inika: Debes utilizar el término correcto para definir algo.

Gahrenn: ¡Son sinónimos! ¿Qué mas da?

Lunnaris Inika: No es correcto definir algo de un modo subjetivo.

Gahrenn: Pues pienso ser tan subjetivo como me dé la gana.

Lunnaris Inika: Insisto en que la subjetividad no es relevante en ningún caso ni aspecto.

Gahrenn: ¡Oh! ¿Quieres que desate mi subjetividad contigo, diccionario superficial e insent...? Ah... Hay algo horrible detrás de mí. ¿A que sí?

  • La bestia que tenía detrás ataca, pero Gahrenn consigue esquivarla y se aparta.

Lunnaris Inika: ¡Cuidado, Maestro! Es una de las bestias cavernarias de las que te hablé antes.

Gahrenn: ¡Li, te agradecería que evitases decir cosas tan evidentes y me indicases en su lugar cómo derrotarlos!

Lunnaris Inika: Hazle un tajo en el abdomen.

Gahrenn: ¡He dicho derrotarlos!

Lunnaris Inika: Haz lo que te he indicado.

  • Gahrenn lo hace de ese modo. El tajo libera una energía roja que corta a la bestia por la mitad. Gahrenn jadea un poco.

Gahrenn: Oh... ¡Uau! ¿Yo he hecho eso?

Lunnaris Inika: En realidad lo he hecho yo. He liberado la energía de la espada al tiempo que realizaste el tajo. Ahora, volvamos a nuestra tarea para poder encontrar la ermita.

Gahrenn: Ya... En seguida. No sé si me siento más valiente o más atemotizado por estar empuñándote.

  • Al fondo se divisa un destello de luz. Gahrenn avanza hacia allí.

Gahrenn: Deberíamos investigar eso. No creo que una bestia cavernícola sea capaz de hacer eso.

Lunnaris Inika: Te recuerdo que el Termino correcto es "cavernaria".

Gahrenn: En serio. ¿No podrían haberte metido un poco de tolerancia y sentido de la subjetividad cuando te crearon?

  • Gahrenn llega al lugar del destello, pero encuentra una besta muerta y carvonizada.

Gahrenn: Por favor. Dime que eso no lo ha hecho ninguna bestia.

  • Dos figuras pequeñas lanzan un destello de luz, pero Gahrenn lo esquiva, al igual que los otros tres siguientes.

Gahrenn: ¡¿Qué clase de cavernícolas son éstos?!

Lunnaris Inika: Cavernarios.

Gahrenn: ¡En serio, Li! ¡Ahora no!

Judiye: Espera. Tú no eres una de esas bestias, ¿verdad?

Gahrenn: Soy un ser racional, delgado, tengo dos manos y dos pies, hablo como todo el mundo, tengo poderes elementales, una máscara Kanohi... ¡Oh, sí!. ¡Debo parecerme a muchas bestias cavernícolas de por aquí!

Lunnaris Inika: Maestro...

Gahrenn: ¡Me importa un bledo como los llames, Li, pero aprende a ser un poco tolerante!

Lunnaris Inika: En realidad iba a decir que esos dos no parecen ser de este universo.

Gahrenn: Oh. Perdón

Artico: ¿Esa espada acaba de hablar?

  • Se produce un incómodo silencio.

Gahrenn: Bueno... Yo soy Gahrenn, Toa del Aire, y ésta es Li, una especie de espíritu sabelotodo que vive en la espada.

Judiye: Eh... Encantado. Me llamo Judiye. Soy un Ai-Matoran, o Matoran de la luz.

Gahrenn: ¿No querrás decir "Av-Matoran"?

Artico: No, lo ha dicho bien. Los Ai-Matoran son como una versión mejorada de los que has mencionado. por cierto. Yo soy Artico. Y soy un Guerrero de Equinox, a pesar de aparentar un Matoran, como mi amigo. Oye... Si te contamos quienes somos, ¿guardarás el secreto?

Gahrenn: ¡Claro! Vuestro secreto saldrá de esta cueva.

Judiye: Verás. Como bien ha dicho tu espada, o lo que sea, venimos de otro universo.

Lunnaris Inika: No es tan difícil de deducir, dado que los Matoran no pueden utilizar poderes elementales del modo que lo habéis hecho vosostros.

Artico: Y aún así, al no estar en nuestro universo, sólo podemos utilizar un cinco por ciento de nuestro poder.

Gahrenn: ¡Para el carro! ¿Cinco por ciento?

Artico: Sí.

Gahrenn: O sea, que sólo utilizando el cinco por ciento... ¡¿Os la habéis apañado para literalmente achicharrar a esa bestia hasta sus entrañas?!

Artico: Eeeeh... Sí.

Gahrenn: Ah... No quiero ir a vuestro universo. Que quede claro.
Por cierto. ¿Y qué hacéis aquí? ¿Os habéis perdido?

Judiye: En realidad venimos a cumplir una misión. Y créeme, vuestro universo peligra.

Gahrenn: ¡Como si no tuviésemos suficientes problemas! ¿Qué es lo que ocurre?

Artico: Verás. Estabamos luchando contra uno de nuestros enemigos, un Guerrero de Zetranax, quien acabó gravemente herido y de hecho creo que sufrió amnesia. Pero por alguna razón fue enviado a vuestro universo. Pero no pareció un accidente. 

Gahrenn: ¿Insinúas que alguien lo secuestró?

Artico: Eso es lo que nos temíamos, sí.

Judiye: En fín. Que hemos venido a recuperarlo antes de que sus secuestradores lo utilicen como un instrumento de la destrucción, o algo peor.

Gahrenn: Pero... Si vosotros aquí sólo podéis utilizar el cinco por ciento de vuestros poderes... Él tampoco va a suponer una amenaza.

Judiye: Ojalá fuese así. Pero no sabemos si los Guerreros de Zetranax tienen los mismos efectos secundarios que nosotros al viajar a otra dimensión, por lo que, a lo peor, podría ser libre de usar sus poderes.

Gahrenn: Oh. ¡Vaya! Eso sí que es serio.

Artico: ¿Y tú por qué estás aquí? Quiero decir, en ésta cueva.

Gahrenn: ¡Nah! Yo también tengo que salvar el mundo. ¿Os venis con nosotros? Sólo tenemos que ir a una ermita que hay al final de la cueva, obtener una canción, y salir a toda pastilla de ésta horripilante cueva.

Artico: De hecho vimos una ermita al poco rato de llegar aquí. Pero también había una bestia gigante en la misma zona. Debería ser como de cuatro bios de altura, y nuestros poderes no parecieron afectarle.

Gahrenn: No hay problema. Yo y Li le cortamos el honor y aprenderá a mirar a otro lado cuando pasemos cerca de...

Lunnaris Inika: Supongo que no me hará falta decirte que un tajo como el de antes requiere utilizar tu energía. ¿Verdad?

Gahrenn: Oh. ¡Caramba! Por eso me sentí fatigado. ¿No dijiste que utilizabas la energía de la espada?

Lunnaris Inika: Olvidé mencionar que para acumular esa energía tengo que extraer algo de la tuya y transformarla en mía. Si tubiese mi poder completo eso no sería necesario, pero dadas las circunstancias...

Gahrenn: Ya entiendo.

Artico: Eh... *Ejem* ¿No teníamos una ermita que buscar?

Gahrenn: Oh. Claro.

  • Todos continúan su camino.

Gahrenn: A propósito. Es un placer conoceros. Sois la única compañía que he tenido en estos tres últimos días, aparte de éste espíritu sabelotodo y perfeccionista.

Judiye: ¡Je je! ¡Para mí también!

  • Finalmente, llegan al fondo de la caverna, que es enorme.

Gahrenn: ¡Por fín, el tan aclamado fin de la caverna! Es enorme.

Judiye: Y créeme. La bestia de antes parece más alta incluso que la caverna.

Artico: Permaneced alerta.

Gahrenn: Estoy de acuerdo. Li, apágate.

Lunnaris Inika: ¿Cómo?

Gahrenn: Que apagues la luz de la hoja de la espada. Es la única forma de pasar desapercivido de la bestia. Oh, y también calladita.

  • Lunnaris Inika apaga su luz, y los tres llegan a la ermita a hurtadillas.

Lunnaris Inika: Bien. Clava la hoja en esa marca de la pared para abrir la puerta.

  • Gahrenn lo hace así. Las marcas se iluminan y se abre una puerta al lado. Lunnaris Inika sale de la espada.

Lunnaris Inika: Dejaremos la espada allí. Es el único modo de mantener el templo abierto. Nadie la podrá sacar mientras yo no esté dentro.

Artico: Asombrosa criatura.

  • Los tres entran el la ermita. Sólo hay una habitación, decorada del mismo modo que la cámara en la que Gahrenn se despertó.

Gahrenn: ¡Ésto ya es otra cosa! Más limpio, ordenado, y demás cosas.

Lunnaris Inika: Por favor, maestro. La canción va a comenzar. Intentaré traducírtela, así que presta atención.

  • Lunnaris Inika se pone en un pedastal y toma la forma física de una Gran Ser. Comienza a sonar una voz de coro femenina.

Lunnaris Inika: "¡Saludos, Gahrenn, Héroe de la Estrella! Mi nombre es Naowyn, una Gran Ser. Comprendo que te sientas confuso, pero tú y yo nos conocimos, hace miles de años. Has sido elegido entre muchos otros para completar lo que yo no podré. Pero antes de conocer tu deber, debes conocer el origen de todo.
Hace casi un millón de años, yo y mis hermanos estábamos llevando a cabo la construcción del Universo Matoran. Entre todas las razas, hubo una clase de Matoran capaces de controlar más de un elemento. Pero no fueron capaces de controlar su propio deseo por el poder. Tan pronto como tuvieron la oportunidad y capacidad necesaria, comenzaron una campaña bélica para hacerse con el control del universo. Esclavizaron a todos los que derrotaron y resultaron implacables, pero no previeron los sacrificios que sus contrincantes estaban dispuestos a hacer. Pronto, emirgieron nuevos héroes, y nuevas esperanzas. Los conocerás en la segunda canción.
"

  • La voz deja de cantar. Todos van a la salida de la ermita.

Gahrenn: Si ésto se lo cuento a alguien, no me va a creer.

Judiye: Yo te creería.

Gahrenn: Porque lo has visto, listillo.

  • Todos salen de la ermita. Lunnaris Inika entra de nuevo en la espada y Gahrenn la saca de su pedastal. Una bestia gigante se encuentra en frente de ellos.

Judiye: ¡AAAAH! ¡Es la bestia que vimos antes!

Lunnaris Inika: Es el guardian de la ermita.

Artico: ¿Qué? ¿Por qué no nos lo dijiste antes?

Lunnaris Inika: Porque no sabía que os referíais a ésta bestia cavernaria. No hay nada que temer. Nos dejará pasar.

Gahrenn: Ya... Tienes una curiosa capacidad para hacer amigos.

  • Los tres van andando deprisa hacia la salida, mirando a la bestia con temor. Rato después consiguen salir de la cueva.

Gahrenn: ¡Oooooh, sí! ¡Luz naturaaaaaaal!

Judiye: Bueno. Ahora que después de tres días por fín hemos salido de la cueva, será mejor que cumplamos con nuestro cometido.

Gahrenn: ¿Queréis que os acompañe? Creo que os serviría de ayuda.

Artico: No tienes por qué. Tú tienes un deber que cumplir. No queremos retrasarte a la vez que tú no quieres retrasarnos. Supongo que esto debe convertirse en un adiós.

Gahrenn: ¡Ni hablar de adioses! Después de lo que he pasado, odio los adioses, así que mejor digamos que ésto es un hasta luego.

Judiye: ¡Hasta luego pues, héroe de la estrella!

  • Gahrenn se marcha por su lado, y Judiye y Artico por el suyo, después de saludarse.

Capítulo 18: "La cueva del misterio"Editar

  • Bareth, Orlac y Xela están volando en un dirigible, dirigiéndose a una cueva de una montaña cerca de Roxtus. Hay una tormenta de arena.

Xela: ¡Ésto es lo más cerca que os puedo dejar de la cueva! ¡Si me acerco un poco más, esos salvajes de los Skrall nos freirán vivos!

Bareth: ¡Para nosotros dos no sería un problema, pero tendrá que valer! ¿Listo, Orlac?

Orlac: ¡Cuando tú quieras, hermano!

Xela: ¡Eh! Si las cosas se ponen feas, rescataros allí no va a resultarme fácil. ¡Así que procurad no armar jaleo!

Bareth: ¡Vale, pero deberías seguir tu propio consejo también! ¡No sea que el rescat-ADOR necesite ser rescat-ADO!

Orlac: ¡Ja!

  • Orlac y Bareth chocan los puños y saltan del dirigible.

Bareth: ¡El último en caer es una Araña Daga!

Orlac: ¿Una qué?

  • Orlac cae primero, Bareth cae inmediatamente después.

Bareth: Eh... ¡No importa!

  • Los dos avanzan a la montaña, tapándose la cara por la arena.

Orlac: Ah... Si no fuera por la tormenta de arena, éste lugar sería un paraíso. Es caliente, como Ta-Wahi, o algo así. ¿Ves algo?

Bareth: Tampoco es tan bonito. Y no, no veo un pimiento.

  • Los dos se cubren detrás de una roca.

Bareth: ¿Puedes recordarme por qué hemos vuelto aquí?

Orlac: ¿Te suena una nave que se ha estrellado?

Bareth: ¡Oh, claro! ¿Buscamos supervivientes, o restos?

Orlac: A parte de eso, pistas. La nave vino con la intención de buscar una especie de luz roja que salió hace unos días.

Bareth: Pensaba que lo rojo simbolizaba cosas malas.

Orlac: ¡Pero si tú eres rojo!

Bareth: ¡Y tú más que yo!

Orlac: No puedo creer que estemos teniendo una conversación tan estúpida como ésta. ¡No nos desviemos! La última señal que recibimos salió de...

Bareth: ¿Allí?

  • Orlac mira el lugar que señala Bareth. La nave está estrellada en la montaña, destrozada y en llamas.

Orlac: Sí. Allí. Deberíamos mirar adentro, a ver si encontramos alguna grabación, o algo así.

  • Los dos se dirigen a la nave estrellada.

Bareth: ¿Como una caja negra?

Orlac: Más o menos. Lo que queremos son pistas, como ya he dicho.

  • Bareth saca un lanzador de ganchos láser y se columpia hasta los restos de la nave. Comienza a rebuscar hasta que encuentra la caja negra.

Bareth: ¡Lo tengo!

Orlac: ¡Ve con cuidado! ¡Eso no parece totalmente estable!

Bareth: Tranquilo. Lo tengo controlado... ¡UOH! ¡Cachis!

  • La nave se desmorona. Bareth se columpia por donde puede (presa del pánico) y llega al suelo.

Bareth: ¿Ves? ¡Todo bajo control, chaval!

Orlac: ¿Tú cómo funcionas?

  • Orlac se acerca a Bareth. Los dos abren la caja, pero está rota por dentro.

Orlac: ¡¿Qué?!

Bareth: ¡Oh, vaya! ¡Menudo chasco! ¿Qué tal si nos vamos antes de que los vecinos se mosqueen por el alboroto?

Orlac: Aún no. Quizá podamos descubrir algo más.

Bareth: ¿Como qué? ¿Que cuanto tiempo podemos aguantar vivos en éste páramo?

Orlac: No. Continuemos la investigación, y de paso busquemos supervivientes.

Bareth: Vaaale. ¡Estaré detrás de tí!

Orlac: ¡Y un cuerno! ¡Tú vas delante!

Bareth: ¡¿Qué?! ¡Venga ya! ¡Ese sitio me da mal royo!

  • Los dos entran en la cueva.

  • Una vez dentro, Bareth se detiene un momento.

Bareth: Er... ¿Eso es un brazo?

  • Orlac se acerca a Bareth y mira al sitio que Bareth señala. En efecto, es un brazo.

Orlac: Es enorme. ¿Crees que será de uno de los agentes enviados?

Bareth: ¡¿Ese mastodonte es un agente de la orden?!

  • Orlac mira hacia arriba. Un agente de la orden de gran tamaño está estampado contra la pared, con un bastón Rahkshi clavado en el pecho.

Orlac: Uf... Parece que sí. ¿Puedes ver si sigue vivo?

Bareth: Yo no me haría ilusiones. Parece podrido hasta la médula.

  • Bareth se sube al cuerpo, le toma la mano en el cuello, y comprueba si tene vida.

Bareth: Pues... No. Está más muerto que una piedra.

Orlac: ¿Y qué me dices de su radio? ¿Queda algo grabado?

Bareth: ¿Es que todos tenemos nuestras cajas negras personales?

  • Bareth busca en los oídos del agente.

Bareth: ¡Lo tengo! ¡Y lo mejor de todo es que está de una sola pieza!

  • Bareth baja del cadáver y activa la grabación.

Agente: "¡No me lo puedo creer! ¡Tres de nuestros compañeros han caído ya, y hemos perdido de vista al pobre Talwyn! ¿Qué más puede salir mal?"
Sephxion: "¡No digas eso! ¡Esas palabras son justo lo que atraen problemas!"
Maori: "Cualquier palabra puede atraer problemas. Os sujiero que os calléis."
Sephxion: "¡Tú lo que odias es el ruido!"
Agente: "Sin embargo estoy de acuerdo con él. No nos conviene..."
Maori: "¡Calla!"
Sephxion: "¡Eres un maleducado! ¿Lo sabías? Él te da la razón y tú vas y..."
Maori: "¡Que te calles! ¡He oído al...!" *Se oye una explosión*
Sephxion: "¡Maori!"
Agente: "¡Sephxion! ¡No!" *Se oyen choques de espadas y rayos de energía*
Agente: "¡Sephxion! ¡Maori! ¡¿Dónde estáis?!" *Se oyen más disparos y explosiones*
Agente: "¡No! ¡No! ¡¡NOOO!! ¡¡SOCORRO!! ¡N...! ¡¡RAAAAAA...!!"

  • La grabación cesa.

Bareth: ¿Has óido eso?

Orlac: ¿El qué? ¿Los gritos? ¿El pánico? ¿Seguido de más gritos?

Bareth: Sí. Justo eso.

  • Los dos Toa continúan su marcha al fondo de la caverna, dejando el cadáver atrás.

  • Bareth y Orlac llegan a una zona que da dos caminos.

Bareth: Eh... ¿Por dónde? ¿Izquierda, o derecha?

Orlac: Pues... Por azar, derecha.

  • Los dos Toa van hacia allí. Al poco rato encuentran el cuerpo del Glatorian Talwyn, malherido, y corren hacia él.

Bareth: ¡Ahí! ¡Mira!

Orlac: Parece otro de los agentes. ¿Está vivo?

Talwyn: Ah... Fu... Fuera...

Bareth: ¡Está vivo! ¿Y cómo que "fuera"?

  • Los Toa son atacados por un Rahkshi. El Rahkshi se abalanza contra Orlac. Bareth, sujetando a Talwyn, utiliza el poder de su máscara para intentar controlar al Rahkshi.

Orlac: ¡Bareth! ¡Haz algo!

Bareth: ¡Para! ¡Deja al Toa! ¡Suicidate!

  • El Rahkshi obedece y utiliza su bastón para desintegrarse a sí mismo.

Bareth: ¡Ja, ja! ¡No puedo creer que haya podido tener tanta paciencia para estrenar ésta máscara!

Orlac: Ya, ya. ¡Anda, y tumba al pobre Glatorian! Vamos a ver si podemos curarlo. ¿Cómo te llamas?

Talwyn: Talwyn... Soy Talwyn... Agente del nuevo consejo... Llegaron muchos... De ellos, me refiero. ¡Demasiado rápido! ¡Jamás debí separarme de mis compañeros! ¡Me dejaron así para...!

Orlac: ¡Tranqilo! No te esfuerces demasido.

Bareth: Además. ¡Sólo te hemos preguntado por tu nombre, caray! ¡Ja, ja!

Orlac: ¿Crees que puedes contarnos qué ha pasado desde que te perdiste?

Talwyn: Esos bichos me acorralaron. Si no fuera por él, esos bichos me hubieran matado.

Orlac: ¿Él? ¿Quién es "él"?

Talwyn: No me dijo su nombre, pero creo que era un Toa del Aire. Tenía una espada roja... ¡Y hablaba!

Bareth: ¡Hombre, claro! ¿Cómo quieres que hable? ¿Por signos?

Talwyn: No, no. ¡La espada era la que hablaba!

  • Bareth y Orlac se miran y hacen una mueca.

Bareth: Creo... Que te has dado un serio golpe en la cabeza.

Talwyn: ¡Hablo en serio! ¡La espada hablaba! Estoy seguro de lo que ví.

Orlac: ¿Y qué hizo después de salvarte?

Talwyn: Me llevó aquí, suponiendo que estaba seguro. Dijo que volvería a por mí tan pronto como enconrase una hermita y escuchase una "canción". El problema es que los Rahkshi me encontraron y me dejaron medio inconsciente, en tan mal estado como me encuentro ahora. Deduzco que os descubrieron y querían utilizarme como cebo.

Bareth: Sea quien sea, ese Toa y su espada parlanchina parecen ser aliados. ¿Por dónde se fueron?

Talwyn: Por ahí. Dijo que éste camino llevaba a un callejón sin salida, por lo que decidió probar suerte con el otro camino.

Orlac: ¡Pues nos vamos con él! Recoje a Talwyn e iremos tras el Toa.

Bareth: ¡Dicho y hecho! Por cierto, me llamo Bareth, y éste es mi amigo y hermano, Orlac.

Talwyn: ¡Encantado de conoceros! No sabéis cuanto me alegro de ver una cara amigable.

  • Bareth recoge a Talwyn y los tres vuelven al cruce de caminos y cogen a continuación el otro camino.

  • En las profundidades del otro camino de la caverna, el Toa del Hielo Sephxion está luchando contra tres Rahkshi.

Sephxion: ¡Venga! ¡Acercaos, que tengo cubitos de hielo para dar y regalar!

  • Un Rahkshi del miedo le alcanza y Sephxion queda paralizado. Cuando éstas criaturas le acorralan, Gahrenn aparece corriendo.

Gahrenn: ¡Eh, Rahkshi! ¡El cuerpo de un Toa es 70% justicia, y un 50% de muerte! ¡Tomad, que aquí va un poco!

  • Gahrenn se deshace de dos Rahkshi y se une a Sephxion, quien ha sido liberado de la parálisis.

Sephxion: ¡Eso suma un 120%!

Gahrenn: ¡Lo sé perfectamente! ¡Por eso lo digo! Por cierto, me llamo Gahrenn.

Sephxion: Soy Sephxion. Un placer.

  • Gahrenn y Sephxion se deshacen del resto de los Rahkshi que habían llegado al campo de batalla.

Gahrenn: No serás el compañero de Talwyn, ¿verdad?

Sephxion: ¡¿Talwyn?! ¿Está bien?

Gahrenn: Un poco margullado, pero a salvo en el otro túnel de la caverna. En cuanto encuentre la hermita y la canción, una larga historia, volveré a por él.

Sephxion: ¿Estás seguro de que Talwyn está a buen recaudo?

Gahrenn: No te lo garantizo, pero es lo mejor que tenemos. ¿Y tú qué? ¿Me cuentas tu versión de los hechos?

Sephxion: Yo y mi grupo fuimos enviados por el consejo a investigar un destello rojizo que había aparecido en esta montaña. El problema es que los Skrall abatieron nuestra aeronave, y decidimos continuar la investigación a pie. ¡Craso error, porque nos tendieron una emboscada y perdimos a tres de los siete que eramos! Luego Talwyn se quedó atrás y le perdimos. Por cierto, gracias por salvarle. Total, que volvimos a por él, y nos tendieron otra emboscada.

Gahrenn: Deduzco que allí perdisteis a ese enorme agente de la entrada.

Sephxion: Sí, después de que nos separasemos. Quizá no debí haber corrido tan rápido, pero entonces hubiera perdido de vista a Maori. He descubierto que está en esa torre.

Gahrenn: ¿Torre?

Sephxion: La zona del fondo del túnel tiene un techo enorme.

Lunnaris Innika: No puede ser una torre. Allí debería estar la hermita.

Gahrenn: Intenta no sorprenderte. Sephxion, ésta espada es Li, Li, éste es Sephxion

Lunnaris Innika: Ya lo sabía.

Sephxion: En fín, que toda ayuda se agradece. ¿Me ayudas a rescatar a Maori de la torre?

Gahrenn: Teniendo en cuenta que allí debería haber una hermita y no una torre, me pica la curiosidad.

Sephxion: ¡Gracias! Ya sabes lo que dicen: "Dos cabezas mejor que una".

Gahrenn: Me lo anotaré.

  • Gahrenn y Sephxion continúan el camino.

  • Gahrenn, Sephxion y Lunnaris Inika llegan al final de la caverna. La sala es de unas dimensiones extraordinarias, y muy iluminada al estar en una cámara magmática, cerca del núcleo del volcán. La bestia guardián de la hermita está muerto, y la hermita derruida. Al lado de ésta hay una torre.

Lunnaris Inika: ¡No puede ser!

Sephxion: ¡Dímelo a mí! ¿Quién sería capaz de matar a semejante bestia?

Gahrenn: ¡La hermita!

  • Gahrenn sale corriendo, hacia lo que queda de la hermita. Sephxion lo sigue.

Sephxion: ¿Qué ermita...? ¡Ey! ¡Oye! ¿A dónde vas? ¡La torre está por ahí!

  • Gahrenn y Sephxion llegan a los escombros de la ermita.

Gahrenn: ¡Por favor! Dime que aún podemos escuchar la canción.

  • Lunnaris Inika sale de la espada.

Sephxion: ¡Uala!

Lunnaris Inika: Mucho me temo que la canción ha sido perdida. Sin ella jamás podremos cumplir nuestra función. El enemigo lo sabía desde el principio.

  • Gahrenn comieza a notar que Lunnaris Inika se está entristeciendo.

Gahrenn: Eh... ¿Li? ¿Estás bien?

Lunnaris Inika: Sin la segunda canción no podremos seguir. De nada serviría la tercera.

Sephxion: Chicos. No sé qué es esa canción que habéis perdido, pero aún tenemos que rescatar a Maori.

Gahrenn: Tienes razón. Cuanto antes lleguemos, más posibilidades tendremos de encontrarlo con vida.

  • Sephxion va a la torre.

Gahrenn: Oye... Lo siento. Pero aún podremos encontrar la tercera canción. ¿Y quién sabe? Puede que en la torre encontremos algo que nos ayude. Anímate, ¿vale?

  • Gahrenn sigue a Sephxion.

Lunnaris Inika: Lo lamento, creadores.

  • Gahrenn y Sephxion están de camino.

Sephxion: ¿Se puede saber qué le pasa?

Gahrenn: Creo que es la primera vez que está desarrollando sentimientos.

  • Lunnaris Inika regresa a la espada, y Gahrenn y Sephxion continúan su camino a la torre.

  • Una vez dentro de la torre...

Maori: ¡Eh! ¡En la jaula! ¡¡Justo aquí!!

Sephxion: ¡Maori! ¡Aguanta! ¡Ahota subimos!

  • Gahrenn y Sephxion suben por una escalera en espiral hasta la celda en la que se encuentra el Toa del Sonido Maori. Pero antes de poder alcanzarle, un Toa de diversos elementos desconocido se interpone en su camino.

¿?: ¡No deberíais estar aquí, Toa! ¡Vuestras herramientas quedan confiscadas! ¡Vuestras máscaras, serán mis trofeos!

Gahrenn: Veo que te has ensayado mucho el discursito. ¿Eh?

Sephxion: ¡Anda! Ven, que te vamos a renovar la cara.

  • Gahrenn y Sephxion se lanzan al ataque. Consiguen derrotarlo, pero Sephxion termina con un corte en el brazo y Gahrenn en el torso.

Sephxion: ¿Estás bien? Eso parece doler.

Gahrenn: ¡Nah! Ya he pasado por ésto. Comparado con el otro, ésto es un arañazo de nada. Preocupémonos más por tu compañero.

  • Sephxion congela los barrotes de la jaula y los rompe, liberando a Maori.

Gahrenn: ¡No hay de qué! Hemos tenido uno o dos problemillas, pero ha sido pan comido y...

Maori: ¡¿Qué parte de "vuelve a la base" no has entendido, Sephxion?!

Gahrenn: ¡Eh! ¡A ver si voy a tener que enseñarte modales, cretino! ¡Él te salva y tú vas y...!

Sephxion: Déjalo estar. ¿Vale?

Maori: Bueno... A Kahu regalado, no le mires los dientes. Será mejor que recupere mi martillo y mi máscara. Los dejaron abajo, creo recordar. ¿Has descubierto si alguno de los demás sigue con vida?

  • Los tres bajan las escaleras.

Sephxion: De hecho mi nuevo amigo encontró y salvó a Talwyn. Volveremos a por él en cuanto salgamos de aquí.

Gahrenn: Una vez más, no hay de qué.

Maori: ¡Cierra el pico!

Gahrenn: ¿De verdad convives con éste cretino?

Sephxion: De hecho, es mi superior en ésta misión.

Gahrenn: Te acompaño en el sentimiento pues.

  • Los tres llegan abajo y Maori se hace con su máscara y con su martillo.

Maori: Ya hemos perdido sificiente tiempo. Será mejor que nos vayamos.

Lunnaris Inika: ¡No! ¡Espera!

  • Lunnaris Inika sale de la espada y observa un manuscrito tallado en una lápida.

Gahrenn: Sí, Maori. La espada habla porque hay un espíritu dentro.

Maori: No me digas lo evidente. ¿Vale?

Lunnaris Inika: ¡Es la canción!

Gahrenn: ¡¿Cómo?!

Lunnaris Inika: Es la canción, grabada a escrito.

Sephxion: ¿Se puede saber qué tiene de importante la canción?

Maori: Nada, en mi opinión.

Gahrenn: Si el mundo no te importa nada en absoluto, no tienes de qué preocuparte. Pero yo prefiero tener el mundo tal y como está.

Sephxion: ¿De qué estás hablando?

Gahrenn: De que estas canciones, compuestas por los mismísimos Grandes Seres, me dirán cómo evitar que el enemigo destruya la vida en nuestro querido y fértil planeta.
Ahora que lo pienso. Yo ya he visto antes a los bichos que nos atacaron. Son Rahkshi, seres engendrados por los Makuta.

Sephxion: ¿Insinúas que un Makuta está detrás de ésto?

Maori: No. Los que se encuentran detrás de ésto son un grupo de Toa que controla múltiples elementos.

Gahrenn y Sephxion: ¡¿Qué?!

Lunnaris Inika: Maestro. Cuanto antes leamos la canción, antes podremos ir a por la tercera y anticiparnos al enemigo.

Sephxion: Yo me quedaré con él. Tú ve a por Talwyn. Lleva demasiado tiempo sólo.

Maori: Me parece bien. ¿Dónde está?

Gahrenn: Al final de éste túnel hay una desembocadura. Talwyn está en el otro túnel, el que no conduce a la salida.

Maori: Bien. Os esperaré fuera. Intentad salir vivos de ésta. ¿Vale?

Gahrenn: ¡Por fín un cumplido salido de tu boca! Muchas gracias.

  • Maori sale de la torre y usa su máscara de la velocidad para ir rápido.

Gahrenn: Bien, Li. Cuando quieras.

Lunnaris Inika: "Hola, Gahrenn. Has llegado al punto en el que recibirás la mayor revelación que puedas imaginar.
A pesar de que el imperio de los autoproclamados Omni-Matoran crecía con velocidad, no todos sucumbieron a la avaricia y sed de poder. De hecho, destacó uno que fue responsable de nuestra victoria: Toa Gahrenn, que controlaba los elementos del Aire, el Sonido, la Psiónica, y la Luz
"

Gahrenn: ¡¿Yo?! ¡¿Yo soy un Omni-Matoran?!

Lunnaris Inika: "Gahrenn. Tú fuiste de los pocos que se dio cuenta de que ningún Matoran tenía derecho a quitarle la libertad a otro. Así que formaste un grupo de rebeldes y contactaste conmigo. Mientras que Aznet liberaba un ataque contra Artahka, tú, yo, y tus seguidores asaltamos por sorpresa a Aznet y nos enfrentamos a él. Los dos quedabais igualados en fuerza y habilidad, pero Aznet no era tan cauto como tú. No esperaba que Toa Keldrom, su lugarteniente, lo traicionase y lo intentase asesinar, no para acabar con la guerra, sino para arrebatarle el poder y reclamarlo como suyo. Pero Aznet sobrevivió, y no queríamos matarlo, así que le arrebatamos su energía Toa para devolverlo a su estado de Matoran y reprogramar su memoria como un benvolente Ko-Matoran. Pero el fin de su reinado no significó el fin de la guerra. Te rebelaré la conclusión y tu destino en la tercera y última canción."

Sephxion: ¡Caray! Nunca había oído hablar de ninguna guerra.

Gahrenn: Y yo no sabía que hubiese sido un Toa ni que hubiese participado en ninguna guerra. ¿Tú lo sabías?

Lunnaris Inika: No. Si lo supiera, no tendríamos que buscar guía en las ermitas. Estoy aprendiendo tanto como tú, Maestro. Destruye el manuscrito. No debe estar en manos enemigas.

  • Gahrenn destruye el manuscrito.

Gahrenn: ¿Ves? Te dije que encontraríamos algo aquí dentro.

Lunnaris Inika: Veo que los dos necesitamos guía del otro, según parece.

Sephxion: ¡Eh! ¿Qué me decís si nos vamos? Maori nos estará esperando allí afuera. Además, he intentado no quejarme, pero me estoy derritiendo.

Gahrenn: No te creas. Yo también odio el calor.

  • Lunnaris Inika se mete en la espada y Gahrenn y Sephxion salen de la torre.

  • Maori está corriendo hacia la salida del túnel pero un grupo de Rahkshi se topan en su camino.

Maori: Como hayáis hecho daño a mi compañero... ¡Os arrancaré vuestros miembros uno a uno!

  • Orlac aparece, seguido de Bareth, sujetando a Talwyn. Los tres ayudan a Maori a derrotar a los Rahkshi.

Maori: Me alegro de que sigas de una sola pieza, Talwyn.

Talwyn: No estoy de una sola pieza, precisamente, pero gracias. Si no fuera por ese Toa del Aire, Bareth y Orlac, no estaría aquí para celebrarlo.

Maori: ¿Toa del Aire? Creo que sé a quién te refieres. Me he cruzado con él, y unió fuerzas con Sephxion para liberarme. Hemos descubierto algo prometedor, y dije que les esperaría fuera de la cueva después de recogerte, pero parece que tus amigos me han ahorrado el esfuerzo.

Bareth: No hay de qué.

Orlac: A propósito. ¿Cómo se llama el Toa?

Maori: No le pregunté su nombre, pero llevaba una máscara de la fuerza, y una espada parlanchina.

Orlac: Máscara de la fuerza...

Bareth: ¡Eh! ¿Qué tal si nos vamos ya?

Maori: Estoy de acuerdo.


  • Gahrenn y Sephxion salen de la torre.

Sephxion: Entonces... ¿Los "Omni-Matoran" buscan venganza por su derrota?

Gahrenn: Es posible. Pero la respuesta definitiva está en la tercera canción.

Gira: ¡Oh! ¡Así que hay más!

  • Toa Gira aterriza de un salto delante de los Toa.

Gira: ¡Menuda sorpresa! Has crecido un poco desde nuestro último encuentro, pero tu coraje parece ser muy pequeño.

Gahrenn: ¿Último encuentro?

Sephxion: ¡Ándate con cuidado, Gahrenn! ¡Creo que es otro Toa de múltiples elementos!

Gira: ¡Me sorprende que te hayas olvidado de mí, después de matar a tus seguidores y de que me dieras por muerta en el continente sur!

Gahrenn: Ah, la guerra esa. Perdona, pero lo estoy recordando, y creo que aún no he llegado a esa parte.

Gira: ¡Créeme, hermano! Si no fueses un elemento imprescindible, te hubiera matado en el acto. Pero ahora todos sabemos a quién mataste y quién te mató, así que deberías permanecer como tu gélido amigo te dejó.

Gahrenn: ¡Yo no maté a Aithinyc!

Gira: Lamento decirte que eso es lo que todo el mundo cree. Los muertos deberían permanecer muertos. Así que...

Sephxion: Harías bien en aplicarte a ti misma esas palabras, monstruo.

Gira: Por desgracia no acepto órdenes de razas inferiores. Y como estáis aquí juntitos... ¿Deberíamos empezar?

Lunnaris Inika: ¡Maestro! ¡Sephxion! ¡No os confiéis! ¡Ésta Toa es mucho más poderosa que el otro al que os enfrentásteis!

Sephxion: ¿Dónde puedo conseguir una espada igual?

Gahrenn: Es una larga historia. Luego te cuento. ¡Vamos!

  • Gahrenn y Sephxion cargan contra Gira. La Toa consigue bloquear los ataques con sus espada.

Gira: ¡Pagaréis por haber matado a mi hermano!

Sephxion: ¡Tu hermano mató a mis camaradas primero!

Gahrenn: ¡Y destrozó la hermita!

  • Gira salta y comienza a volar con su máscara de la levitación.

Lunnaris Inika: ¡Ahora, maestro!

  • Gahrenn ejecuta un tajo de energía dirigido a Gira, pero falla y da contra la pared, cerca del techo.

Gahrenn: ¡Mecachis! ¡Por un pelo!

  • La pared comienza a agrietarse y de ella comienza a caer una riada de lava.

Sephxion: ¡Muy buena, Gahrenn! ¡Vas a matarnos a los dos!

Gira: ¡Me encantaría quedarme a charlar, pero me tengo que ir!

Gahrenn y Sephxion: ¡Eh!

  • Gira se va volando hasta la salida y dispara a ésta, bloqueándola e impidiendo a Gahrenn y a Sephxion perseguirla.

Gahrenn: ¡NONONONONONONONON...! ¡Maldita seas!

Sephxion: Sabía que tarde o temprano iba a morir... ¡Pero no es así como yo quería!

Lunnaris Inika: ¡Espera, Maestro! Aún podemos escapar vivos, pero necesitaré gran parte de tu energía.

Gahrenn: ¿Sólo gran parte? ¡SÁCANOS DE AQUÍ!

  • Gahrenn alza la espada.

Lunnaris Inika: Sephxion. Agárrate al Maestro.

  • Sephxion obedece y la espada rodea a los dos Toa de una luz roja y salen disparados a toda velocidad del volcán, atravesndo el techo y dirigiéndose lo más lejos posible de él.

  • Maori, Bareth, Orlac, y el malherido Talwyn se dirigen a la salida. De repente, el suelo comienza a temblar.

Bareth: ¡¿Eh?!

Orlac: ¿Qué ha pasado?

Maori: ¡Agachaos! ¡Viene alguien!

  • Gira les sobrevuela a gran velocidad y se dirige a la salida.

Bareth: ¡Guau! ¡Qué velocidad!

Maori: ¡Era otro de esos Toa!

Talwyn: ¡Sí! Yo la recuerdo. Fue la que me encontró y lanzó el ataque.

Orlac: Llamadme paranoico, pero creo que estaba huyendo de algo.

  • Todos miran atrás. Se ve una luz rojiza y cada vez hace más calor.

Bareth: Oh, lo olvidé. Estamos en un volcán.

Todos: ¡¡CORRED!!

  • Los cuatro corren hacia la salida, con la lava a unos nueve metros a distancia.

Bareth: ¡Xela! ¿Recuerdas cuando dijiste que te resultaría difícil rescatarnos si los Skrall te atacaban? Pues bueno. ¡Olvida a los Skrall! ¡Nos vamos a convertir en chatarra fundida!

Xela *radio* ¡Me tenéis en la puerta esperando! ¡La habéis armado pero bien!

Bareth: ¡Tú prepara los motores para cuando lleguemos!

  • Los cuatro consiguen llegar a la salida y entran en la aeronave de un salto.

Bareth: ¡¡VÁMONOSVÁMONOSVÁMONOSVÁMONOS...!!

  • Xela arranca motores y la aeronave despega antes de que la lava les alcance. Para ciando sse han ido, el volcán entra en erupcción.

Xela: Veo que os habéis divertido mucho por ahí. ¿Eh?

Bareth: ¡Ja! ¡Tendrías que probarlo algún día!

Talwyn: ¡Espera! ¿Qué pasa con Sephxion? ¿Y el otro Toa?

Maori: No lo sé. Pero es imposible que hayan sobrevivido a eso.

Capítulo 19: "Revancha"Editar

  • Vexun y los otros Toa "Omni" están en la sala del coliseo de Metru Nui.

Vexun: ¡¿Gahrenn?! ¿Está vivo?

Gira: Tras esa erupción, no lo creo, pero me sorprendió verle con vida después de haberle visto morir por segunda vez a manos de Aznet. Creo que iba tras la canción, y descubrió su escrito. Llegó incluso a llegar a traducirlo.

Vexun: ¿Pudiste oir la traducción?

Gira: Se trata de un recordatorio. Lo ha olvidado todo sobre la guerra, y esas canciones están compuestas por la Gran Ser Naowyn.

Akronn: Si Azn lo llegase a volver a ver, podría descubrir quién manipuló a Azn y quienes lo traicionaron en la guerra.

Bilem: No creo que Azn quiera escucharle, después de lo que "hizo".

Horkan: Además. ¿No habéis oído a Gira? ¡Está muerto, sepultado por la lava.

  • Una voz grave y enfurecida, hablando en un extraño dialecto, grita de tal modo que hace la estructura tiemble y que los Toa se retuerzan de dolor. La voz se detiene y los Toa se incorporan.

Vexun: ¿Vivo...? ¿Lo puedes sentir?

  • La voz vuelve a hablar, en un tono más calmado.

Gira: ¿Esa espada roja?

  • La voz vuelve a hablar.

Vexun: Nos encargaremos de ello, mi señor. ¡Bilem! ¡Quiero que te lleves los lingotes a la nave y te reúnas con los Skrall! Tú y Aznet encabezaréis el ataque hacia los Cazadores de Huesos y eliminaréis a Gahren... ¡Permanentenente!

Horkan: ¿De verdad es inteligente dejar que Aznet vea a Gahrenn? ¿Y si descubre quién asesinó a Aithinyc en primer lugar?

Akronn: No le escuchará. De todas formas, cuando nuestra campaña haya concluído, ni él, ni ninguna forma de vida en éste planeta nos servirán.

  • Bilem se marcha.

  • Una nave de cargamento se aproxima al campamento Skrall. Los Skrall apuntan armas, pero Azn los detiene.

Azn: No. Es vuestra futura recompensa.

  • La nave aterriza y Bilem sale.

Bilem: ¡Skrall! ¿Veis ésto? ¡Es vuestro premio!

  • Los Skrall miran a los lingotes, atontados.

Bilem: ¡Demostraos dignos, y serán vuestros! ¡Matad al líder de los Cazadores y viviréis como dioses!

  • Los Skrall vitorean. Azn y otros Skrall se suben a la nave mientras que los demás van corriendo. La nave despega.

  • Gahrenn recobra la conciencia.

Sephxion: ¡Oh! Al fin has despertado.

Gahrenn: Uf... ¿Dónde... Estoy?

Sephxion: En literalmente el peor sitio que tu amiguita habría podido elegir.

  • Gahrenn mira a su alrededor y se da cuenta de que están cada uno en una celda del camapento de los Cazadores de Huesos.

Gahrenn: Oh... ¿Li?

Lunnaris Inika: Aquí estoy, Maestro. He conseguido paralizar tu mano para que no pudiesen quitarte la espada.


Judiye: ¡Me alegro de poder ver que sigues de una sola pieza!

  • Gahrenn alza la vista y ve a Judiye y a Artico en otras dos celdas.

Gahrenn: ¡Chicos! ¿Qué hacéis aquí?

Artico: Encontramos a este Toa luchando contra los cazadores y decidimos ayudarle. Pero nos superaron, y nos rendimos.

  • Gahrenn divisa a Krakonn, Toa de las Sombras.

Krakonn: La orden me mandó a tratar la paz con los cazadores, pero razonan tanto como los Skrall.

  • El Agori Metus se acerca, escoltado por dos Cazadores.

Metus: Cuando estoy yo, sabemos razonar.

Artico: Y aquí, nuestro captor.

Metus: Bueno, Toa y Matoran. Vengo a ofreceros una oferta que no podréis rechazar.

Artico: Eso está por ver.

Metus: ¡No, en serio! Nuestros espías nos han confirmado que los feroces Skrall están planeando un ataque contra nosotros, siguiendo a unos extraños Toa. La guerra es inevitable, así que, si nos ayudáis a repeler sus fuerzas, os dejaremos en libertad.

Sephxion: ¿Y cómo sabemos que no nos vas a traicionarnos? ¡Traicionaste a los Agori dirigiendo a los Cazadores y a los Skrall contra ellos!

Metus: ¡Eso es agua pasada!

Krakonn: Para tí, no para ellos.

Metus: ¡Pero bueno! ¿Aceptáis o no?

  • Los Toa se lo piensan.

Gahrenn: Hay trato.

  • Gahrenn y Metus se dan la mano.

Metus: Muy bien. ¡Sacadlos de estos barrotes!

  • Los Cazadores de Huesos liberan a Gahrenn y compañía.

  • La nave de Bilem y Azn, seguida de de el ejército Skrall, aterriza. La compuerta de carga se abre y Azn y Bilem salen, y los Cazadores comienzan a disparar y atacan. Gahrenn y compañía consiguen retener a los Skrall hasta que Azn divisa a Gahrenn, sorprendido y enfurecido. Gahrenn se aleja de la batalla para enfrentarse a Azn, quien se le acerca corriendo. Los dos se encuentran en una ladera cercana.

Azn: ¡¡TÚ!! ¡Deberías estar muerto!

Gahrenn: En cierto modo. Pero el Azn al que yo llamaba hermano murió hace tiempo, por lo que veo.

  • Azn no aguanta más y ataca a Gahrenn. Pronto Bilem acude en ayida de Azn y Gahrenn, superado, se retira de nuevo saltando a las cercanías del campo de batalla, y sus atacantes le siguen. Artico se percata de eso.

Artico: ¡Eh! ¡Gahrenn necesita ayuda!

  • Sephxion abandona a su puesto para ayudar a Gahrenn. Cuando los alcanza, Sephxion se encarga de Azn mientras que Gahrenn de Bilem, quienes se detienen un momento.

Bilem: ¡No! Tenemos planes, Gahrenn. ¡Y tú no te vas a interponer en nuestro camino esta vez!

Gahrenn: ¿Tu crees?

  • Gahrenn y Bilem reanudan su lucha. Sephxion consigue hacer un zarpazo en la superficie de la máscara de Azn, dejando un arañazo en su ojo derecho. Enfurecido, Azn usa su máscara de la repulsión para empujar violentamente a Sephxion contra la pared. Luego le lanza una flecha de hielo que le perfora parte de la armadura del abdómen. Sephxion cae al suelo por el dolor y Azn se acerca para asestarle el golpe de gracia. Gahrenn se vuelve hacia ellos.

Gahrenn: ¡No!

  • Gahrenn salta hacia ellos y consigue dar una patada a Azn antes de que matase a Sephxion. Bilem ayuda a Azn a incorporarse y los dos vuelven a atacar a Gahrenn.

Metus: ¡Retirada! ¡Volvamos a las cavernas!

Krakonn: ¡Eh! ¡Gahrenn! ¡Por aquí!

  • Gahrenn crea una ráfaga de aire para alejar a Azn y a Bilem. Usa su máscara de la fuerza para agarrar a Sephxion y llevárselo. Los Skrall y sus dos superiores comienzan la persecución.

Bilem: ¡No dejéis que escapen!

  • Una vez dentro de las cuevas, Gahrenn deja a Sephxion a cargo dd Krakonn.

Gahrenn: Id al túnel derecho. Yo iré por la izquierda y alejaré a sus líderes de vosotros.

Krakonn: ¡Buena suerte!

  • Gahrenn espera a que Azn le vea y corre al túnel izquierdo. Azn y Billem le siguen, mientras que los Skrall persiguen a los demás. Tras correr un raro, Gahrenn clava su espada en el suelo para frenar y girarseca sus contrincantes.

Azn: ¡Ríndete!

Bilem: ¡Estás sólo, y no eres rival para los dos!

Gahrenn: Te equivocas.

  • Lunnaris Inika usa su energía para crear una réplica de la Hoja de la Estrella.

Lunnaris Inika: ¡Ya no está sólo!


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